Desarrollo personal: Crecer para ser grandes

Desarrollo personal

En artículos pasados se ha hablado sobre la importancia de apoyar en el desarrollo y crecimiento de otros, pero ¿qué hay del desarrollo personal?

Es bien sabido que nadie da lo que no tiene, y es por lo que ésta competencia en especial se debe trabajar como base para el desarrollo de otras habilidades.

¿Qué aspectos identifican esta competencia?

Podemos entender desarrollo personal como la aceptación a críticas, la disposición para aprender cosas nuevas y aprender de los errores, el conocimiento de las limitaciones y fortalezas propias, interés por el crecimiento propio, entre más definiciones.

Principalmente se pueden identificar tres aspectos que ayudan al desarrollo personal:

·       La autorregulación: se basa en identificar y conocer tus Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades por medio de un pequeño análisis de DAFO, o también conocido como FODA, esto ayudará, por ejemplo, a que sepas elegir qué temas son más fáciles para ti, en cuáles necesitas mayor organización, y aprovechar de mejor manera el conocimiento y las herramientas de aprendizaje.

·       El autoconocimiento: cada cabeza es un mundo y es una de las afirmaciones más reales que existe. Ante la misma circunstancia no se puede esperar que todas las personas reaccionen del mismo modo, por eso, es importante trabajar en cada uno, conocer cuáles son las emociones que tal o cual situación nos hace sentir, y saber reconocer cuando se está molesto, contento, etc.

·       El autocuidado: un aspecto de suma importancia es la salud y el cuidado de la persona. Una adecuada alimentación y descanso ayudan a evitar otros problemas como: estrés, falta de concentración, rendimiento y buen humor.

Además de estos, hay otros aspectos que son indispensables analizar si se quiere comenzar a trabajar en el crecimiento personal, como el aspecto familiar. La vida de un individuo toca varias esferas sociales, y entre ellas la familia, si alguna se presenta como un área de conflicto, puede llevar a estados de ánimo que más tarde perjudicarán las demás áreas.

¿Cómo se puede desarrollar esta competencia?

·       Establece metas claras (corto, mediano y largo plazo), recuerda que entre más específica sea la meta mayor serán las probabilidades de llegar a realizarlas. Puedes utilizar la metodología SMART (Specific, Measurable, Achievable, Realistic y Timely) para medir qué tan clara es tu meta.

·    Traza planes. Si se conoce la meta será mucho más fácil identificar cuáles son los pasos por seguir para alcanzarla, si ésta no es clara, puede causar frustración y claro el plan no será sencillo de seguir.

·   Establece pequeños objetivos que te lleven al cumplimiento de la meta. Un objetivo principal puede estar compuesto de varios objetivos cortos. La consecución de varias acciones hacia un fin puede facilitar el logro de este. Metas pequeñas alineadas hacia una mayor.

·  Crea una red de apoyo. Una vez hecho el análisis DAFO, se podrán identificar cuáles aspectos externos te alejan de tu objetivo y cuales te acercan. Será también fácil encontrar a las personas que, por su compromiso, su intelecto y sus valores puedan ayudarte a alcanzar tus metas.

·   Sal de tu zona de confort. No tienes que dejar tu trabajo y salir al mundo a viajar para marcar como hecho este paso, con cambios muy sencillos como probar cosas nuevas, procedimientos distintos, arriesgarse a proponer; poco a poco se van dejando las viejas costumbres que muchas veces no nos retan a ser mejores.

·    Involúcrate en una causa de lucha. Estas pueden ser por el medio ambiente, valores, en fin, hay cientos. La idea es luchar por algo en lo que se cree.

·   Lee, tan simple como leer. Crear el hábito de al menos una hora al día, te dará la posibilidad de enriquecerte, es más barato que viajar y está al alcance de todos, además lectura hay para todos los gustos.

·   Acércate a profesionales. Existen también diversas alternativas de Coaching, si esta es tu opción, acércate a profesionales en el tema, hoy en día hay mucho “coach” que en realidad no están certificados, en lugar de ayudarte podrían hacer todo lo contrario.

Otras recomendaciones

Literatura para este tema hay a montones, puedes comenzar con los clásicos como James Allen pionero en el área. Otro libro que aborda el pensamiento como clave del desarrollo es “Por favor sea feliz” de Andrew Mathews.

Coursera cuenta con una amplia variedad de cursos gratuitos sobre desarrollo personal, chécalos aquí.

En TED puedes encontrar un sinfín de pláticas, como esta.

“Los grandes hombres no nacen siendo grandes, crecen para ser grandes.” – El Padrino.

Cómo fomentar la colaboración en los empleados

colaboración laboral

“Todos para uno, uno para todos”.

Alejandro Dumas.

La colaboración es para muchos teóricos e instituciones, uno de los valores más importantes y que lleva al crecimiento y logro de objetivos. Está definida según el diccionario de “120 competencias integrales” de Johnny Tarcica y Marco Macis, como: “Actitud proclive a la ayuda y apoyo a otros de manera desinteresada”.


¿Pero que implica ser una persona colaborativa?

  • Trabajar con otros de forma interdependiente, no de forma separada o compitiendo.
  • Valorar las diferencias personales y culturales.
  • Ser partícipe de la interacción cara a cara y trabajar las habilidades sociales.
  • Entender los objetivos empresariales como un fin común.
  • Compartir tanto responsabilidades como logros.
  • Generar confianza, misma que crece cuando en los equipos existe una dimensión social, sé es auto suficiente e incluyente.

Con lo anterior se puede decir que, la colaboración es una de las competencias básicas y claves no solo para la empresa sino para la sociedad, ya que ésta genera sinergia entre los miembros permitiendo los cambios e innovaciones. Es fundamental que cada institución y colaborador, trabaje en el mejor desarrollo de la empresa, porque de lo contrario, es fácil llegar al fracaso. ¿Así que cómo potencializarla?

Por fortuna es uno de los temas que más se está tomando en cuenta dentro de las organizaciones, y hay gran cantidad de información y recomendaciones para fomentar la cultura colaborativa, como:

  • Organizar trabajos en pequeños grupos: el recurso humano como parte de un equipo jamás se debe olvidar.

  • Celebrar en conjunto los éxitos: un objetivo alcanzado no es resultado de una sola cabeza, se debe reconocer la participación de todos los involucrados.

  • Asignar roles complementarios: identificar las diferentes características, fortalezas y estilos ayuda a mejorar y complementar el resultado.

  • Compartir conocimiento: mantener una fuente de información de fácil acceso para todos.

  • Abrir redes de comunicación: ya sea por medio de redes sociales empresariales o videoconferencias.

  • Promover la unión: actividades de integración dentro o fuera de la empresa, permite que los colaboradores se conozcan más y se genere un sentido de compañerismo  y pertenencia.

  • Incentivar: reconocer el trabajo de otros incluyendo la opinión de todos. Motivar a que los empleados piensen por sí mismos en lugar de seguir ciegamente, eso mantendrá siempre las puertas abiertas a la innovación.

  • Tomar cartas en el asunto cuando de cuestiones negativas se trate: se debe actuar hacia lo que va en contra de un buen ambiente.

Y… cómo colaborador, ¿qué toca hacer?

  • Mantener siempre la comunicación activa, escuchar y aportar.
  • No hablar de lo que no sé está seguro, puede generar malos entendidos y por consiguiente mala convivencia.
  • Respetar el trabajo de otros.
  • Compartir información, el éxito de una organización beneficia a todos.

La colaboración es tan importante que de no implementarla y trabajarla se puede perder la visión global de los objetivos y como resultado llegar directo al fracaso.

Estos son algunos materiales de apoyo en línea para consultar:

* Para informarte sobre cursos y talleres da clic aquí.
* Lee el libro “La colaboración comienza con usted” de Ken Blanchard.

Decidir y Qué Decidir, esa es la Cuestión

decidir

“El mundo entero se aparta cuando ve

pasar a un hombre que sabe a dónde va”

Antoine de Saint-Exupéry


La toma de decisiones es un tema que nos acompaña desde muy temprana edad y no por ello siempre sabemos tomarlas. ¿A qué hora levantarse? ¿Desayunar o no? ¿Cuál carrera elegir? ¿Qué oferta de trabajo aceptar?

Todo el tiempo se decide, incluso el no hacerlo es decidir y al tomar decisiones también se puede aprender.

La capacidad de análisis y toma de decisiones, es entre otras cosas, un proceso que permite identificar y comprender las diferentes variables que existen para alcanzar un objetivo, teniendo en cuenta los riesgos y efectos.

Estas son algunas características que la persona debe tener para desarrollar esta competencia:

  • Análisis: el individuo debe poder comparar las variables, así como el tipo de decisiones, ya que existen: triviales, importantes y trascendentales.

  • Libertad: las decisiones que rodean a la persona se relacionan en gran parte con el estudio, el trabajo y la posibilidad de elegir libremente, no debe tirarse en saco roto, ya que una elección puede repercutir en el éxito, en que se sienta satisfecha y socialmente productiva.

  • Responsabilidad: tomar decisiones se da en momentos de incertidumbre, por ello, es importante hacer conciencia del siguiente paso y saber que, a mayor rango o jerarquía dentro de la empresa, éstas se vuelven más complejas.

  • Creatividad: es esencial para la toma de decisiones tener la capacidad de ver varios escenarios o posibilidades de solución, en otras palabras, de lo que se tiene de frente, cómo utilizar los recursos de otra manera posibilitando más de una alternativa.


El líder no sólo ve por sus decisiones o debe saber tomarlas, sino que se encontrará con algunas que están vinculadas a resolver conflictos. Entre mayor jerarquía, mayor responsabilidad para tomar una decisión.

Algunos teóricos han analizado el proceso que se lleva para la toma de decisiones y con este inician nuestras recomendaciones:

Proceso de toma de decisiones: 1. Identificación del problema. 2. Generación de alternativas de solución. 3. Evaluación de alternativas. 4. Elección de la mejor alternativa. 5. Aplicación. 6. Evaluación de resultados.

Identificar estos pasos puede ayudar a dividir el conflicto entre partes logrando que no sea tan abrumador, además, el orden ayuda a generar certeza. Además:

  • Recolecta datos (infórmate): conocer sobre el tema ayudará a generar una sensación de seguridad a la hora de tomar una decisión importante. Vivimos en una época en la que obtener información sobre cualquier cosa está al alcance de todos. Estar desinformados en realidad es elección propia.

  • Focaliza: el bombardeo de estímulos que recibimos a diario puede llegar a imposibilitar la asimilación de información. Por lo tanto, hay que definir lo siguiente: “qué debo hacer, qué quiero, qué me conviene.” 

  • Busca apoyo: admitir cuando se necesita de algún experto, por ejemplo, si es necesario asesorarse en temas financieros, legales, etc. Saber reconocer nuestras propias limitaciones. Dialogar con los demás nos ayuda a abrir más nuestra visión.

  • Planifica: así los acontecimientos se pueden anticipar disminuyendo la ansiedad y acrecentando la seguridad para afrontarlos.

  • Visualiza: contemplar las posibles soluciones y cuáles serán sus efectos, incluye ventajas y desventajas.

A continuación algún material de apoyo para incentivar la toma de decisiones:

  • Para un crecimiento integral está el libro “The paradoz of choice, why more is less”  como referente del tema y que no solo abarca decisiones dentro de las organizaciones, sino también, de la vida de cada persona.
  • Lee el artículo de Bernand Narr, 10 decisiones laborales de las que te arrepentirás en el futuro.
  • Conoce los tipos de decisiones aquí.
  • Algunas de las opciones gratuitas para capacitarse en este tema es este curso y en la plataforma Coursera, está un curso avalado por el Tecnológico de Monterrey.

Es importante recordar que de entre todas las decisiones, la peor, sería quedarse estancado por no decidir.

Como Adaptarse al Cambio y No Morir en el Intento

adaptarse al cambio, recursos humanos

Imagina tener un plan para salir en la noche, pero el clima amenaza con afectarlo, seguramente buscarás la forma de ajustarlo para poder cumplirlo.

Lo mismo pasa en las empresas, cuando suceden imprevistos que obligan a cambiar el cómo, el qué, o el dónde,pudiendo ser algo tan simple como un sitio, o tan complejo como un comportamiento.

El ser humano está siempre expuesto a los cambios que suceden a su alrededor, la vida en sí es un cambio permanente. El individuo vive movimientos de domicilio, circunstanciales, de trabajo, entre otros, que orillan a las personas a moldear sus rumbos y sus planes.

La adaptabilidad al cambio dentro de las empresas es definida como la versatilidad en el comportamiento, incluso ser capaz de modificar la propia conducta si es necesario. Ojo, no se debe cambiar la esencia de la persona, ni sus creencias, ni valores, únicamente abrir el entendimiento a nuevos procesos e ideas, con el fin de seguir dentro del ritmo que la organización lleva y que uno mismo ha elegido.

¿Qué acciones pueden indicar que alguien no es adaptable al cambio?

  • Resistencia a incorporar nuevas ideas.
  • Incomprensión de las necesidades de la organización.
  • El tiempo de respuesta con respecto a las demandas es inadecuado.
  • No se promueve el cambio, entre muchas otras.

En la naturaleza la falta de adaptación lleva a cualquier ser vivo a la desaparición. Hoy en las organizaciones, esto se traduce como una debilidad de competencia que puede dejar al individuo estancado en procesos ya probados y de evidenciada funcionalidad. Es importante alcanzar a ver que “el afuera” cambia, en especial ahora, cuando la tecnología y la sociedad provocan que las personas tengan que poner en marcha ciertas estrategias para no quedar desubicados. Si bien también es cierto, que nadie quiere enfrentar situaciones de incomodidad, mucho menos si el estado actual es satisfactorio, pero sí es indispensable para seguir siendo un elemento de fuerza en la corporación, permitir e involucrarse en las decisiones de cambio que se tomen.

¿Cuáles son los indicadores de adaptabilidad al cambio?

  • Comprensión de los diferentes escenarios.
  • Escucha que permita ver a una circunstancia nueva, como fuente para adquirir habilidad y experiencia.
  • Capacidad para modificar estrategias y hasta objetivos.
  • Integración de nuevo conocimiento.
  • Promover la adaptabilidad, compartiendo el propio saber.

Si el plan en la noche pudo alcanzarse, valiéndose de particularidades propias, lo mismo puede suceder con el crecer de una institución laboral ya que a la par crece cada persona.

Recomendaciones para adaptarse el cambio:

  • Pensar en maneras distintas de resolver una misma situación o problema.
  • Cambiar de estrategias, si siempre se hace lo mismo, siempre se obtendrá lo mismo.
  • Simplificar el proceso de decisión, al tomar decisiones más rápido se utiliza más la intuición.
  • Contar siempre con herramientas que sean de apoyo para el trabajo. Éstas darán más seguridad a enfrentar los acontecimientos.
  • Mantener una buena comunicación con los compañeros de trabajo, conocer experiencias y anticiparse a cambios venideros. 

Además, existen instituciones que imparten cursos dirigidos a las empresas y a sus colaboradores con el fin de desarrollar competencias, en este caso los siguientes cumplen con objetivos claros para potencializar dicha competencia, existen cursos presenciales o en línea como:

http://www.cece.es/cursos/creatividad-y-adaptabilidad.html
http://www.actuacoaching.com/2014/12/13/juego-para-desarrollar-la-capacidad-de-adaptacion-al-cambio/

Que el tiempo no te coma, aprende a manejarlo

manejo del tiempo

Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez

[…] Sólo hay que pensar en el paso siguiente,

en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida.

Nunca nada más que en el siguiente.

Momo, Michael Ende.


¿Cuántas veces al final del día se siente un cansancio mental por la cantidad de actividades que se hacen y, aun así, han faltado otras tantas por hacer?

En la actualidad el entorno está en constante aceleración, repleto de conflictos globales que impactan directa o indirectamente a cada individuo, además de rápidos avances en la comunicación y tecnología que saturan de información y distractores. El resultado es que pocas veces se tiene consciencia del tiempo, un recurso no renovable e igual para todos. 

Administrar el tiempo no es otra cosa que, “organizar y ejecutar según prioridades”, esto dicho por Dr. Stephen R. Covey. Otros han definido la competencia dentro del ámbito laboral como, “Capacidad para establecer con criterio, prioridades a la hora de ejecutar esquemas, basándose en la visión proyectada para planificar estrategias que minimicen el tiempo de la actividad y optimicen el desarrollo de las tareas”.


Ahora, ¿Cómo se aplica lo anterior al día a día en las organizaciones?

La gestión del tiempo está íntimamente ligada con otros aspectos como, la disciplina, el respeto, la racionalidad, la toma de decisiones, entre otros, que son indispensables para el desempeño de un gran equipo de trabajo. 

  • Disciplina: hacer planes de trabajo, organizar las actividades y formar hábitos, ayudan a disminuir la acumulación de tareas y la frustración por falta de tiempo y equilibrio.
  • Respeto: valorar el propio tiempo, permite realizar la mayor cantidad de actividades de forma eficiente, esto se logra conociendo cómo lleva cada quien su tiempo. Además de que exige y busca que otros cumplan también con sus tareas.

  • Racionalidad: se debe planear con base a prioridades y contemplar tiempo para imprevistos o urgencias. Hacer una revisión del avance y apoyarse de herramientas que permitan organizar el tiempo y las tareas e identificar los distractores.

  • Toma de decisiones: es de suma importancia que un colaborador sepa atender a las tareas importantes y urgentes, sobre otras que no lo son para tomar acción.

¿Qué puede ocasionar el no administrar bien el tiempo?

Entre algunos de los efectos más comunes están, la saturación de actividades, incapacidad para delegar tareas, perder el foco de lo relevante y hasta mala salud por el estrés.

Por ello, es importante que se potencialice esta competencia, que busca personas más proactivas y eficaces, cualidades que hacen de cualquiera, un colaborador muy calificado, y así al final del día, terminar la lista de tareas a realizar se vuelve una realidad.

Aquí algunas recomendaciones para administrar mejor tu tiempo:

  • Planifica, ya sea al principio o al final del día para iniciar a la mañana siguiente; lleva un plan de las tareas y objetivos que se busque alcanzar.
  • Define qué es urgente y qué importante de entre las tareas a realizar. Para ello, la herramienta matriz de administración del tiempo, descrita adelante, puede ser de gran ayuda.
  • Establece una metodología para realizar las cosas, ¿Cómo hacer?,¿Cuándo hacer? ¿Cuánto tomara hacer?
  • No postergues nada que lleve dos o menos minutos hacer. Así se evita arrastrar tareas sencillas que terminarán acumulándose.
  • Identifica distractores.
  • Dedica tiempo para ti.

Estas son algunas herramientas para manejar tu tiempo:
 

  • “Momo” del autor alemán Michael Ende, es una excelente novela que puede ayudar a identificar en qué asuntos relevantes o irrelevantes invertimos el tiempo y de qué manera lo hacemos.
  • Matriz de administración de tiempo (de Eisenhower). Es una excelente herramienta que permite por cuadrantes organizar tareas importantes y urgentes. Se puede consultar un ejemplo en esta liga, dónde se explica qué tareas corresponden a qué cuadrante.

El ABC de la administración de procesos

Hoy en día es una realidad que las empresas centran sus esfuerzos en los procesos;  si las organizaciones lo hacen,  es importante que los colaboradores entendamos la importancia de administrar los procesos en los que participamos. Pero,¿qué debemos desarrollar en esta competencia?

La administración de procesos garantiza que se tomen cuenta cada uno de los pasos encaminados a un objetivo, además de que se trabajen y se se involucren todas las personas conociendo cuál es su aportación al gran resultado.

Esta competencia se implica dos partes muy importantes: una es la planificación, que es determinar metas y prioridades, estipulando la acción, los plazos y recursos requeridos. Y la segunda parte son, los procesos. Un proceso es una serie de actividades que requieren de recursos, les asigna valor y da como resultado un servicio o producto.

La organización de procesos busca que una empresa tenga individuos capacitados para cada función, un enfoque hacia objetivos y misión, comunicación entre las distintas áreas que participan en la cadena de acciones, flexibilidad ante los cambios, una visión más completa o global del resultado, así como el uso de instrumentos, equipos y herramientas diversos que permiten la resolución de problemas.

Esta competencia se forma de varias habilidades que logran darle a la organización una amplia gama de beneficios entre los más importantes son:

  • Prevenir errores.
  • Propiciar un uso óptimo de recursos.
  • Dar pie a la evaluación.
  • Anticiparse al cambio. 

Para desarrollarla de forma exitosa se necesita:

  • Planificación: no todos los procesos aportan o agregan valor, se deben identificar cuáles son prioritarios e invertir tiempo y atención en ellos, así como asignarles tiempo y recursos.

  • Comunicación: los procesos permiten que muchas áreas se involucren en un proyecto, por lo tanto, acercarse a los compañeros, informarse del proceso completomantener una actitud abierta a la evaluación, y muy importante escuchar a quienes pueden brindar apoyo y consejo, es esencial para reconocer los límites y permitir la colaboración. Además, hay que recordar que, entre más miembros unan esfuerzos, mayor será la facilidad de alcanzar una meta.

  • Enfoque a objetivos: una vez que se hayan identificado los procesos de valor, enfocar las energías en ellos y por supuesto terminar todo lo que se comienza.

  • Flexibilidad: hay muchas formas de llegar a un mismo resultado, no se debe encasillar en un solo procedimiento, hay que buscar distintas soluciones, ser creativo y abierto al cambio.

  • Visión: cada acción concluida tiene un alto impacto en el resultado final del proceso, se debe creer en ello y confiar en el resultado.

  • Resolución de problemas: los conflictos permiten explorar opciones y dar con las mejores alternativas. Estudiar el problema y dividir por pasos, convierte lo abrumador en algo mucho más sencillo de resolver.

  • Conciencia sobre el mismo proceso: desde pequeño se sabe que encestar un balón no es cosa simple y que además es la sucesión de varías y simples acciones, sostener el balón, flexionar los brazos, apuntar y lanzar. Por lo tanto, todo proceso es una sucesión de pequeñas acciones.


Para lograr este cometido te invitamos a conocer y aplicar el método japonés de las 5´s en este enlace.