Cómo comenzar el año con buen ánimo laboral

animo laboral

Ya comenzó un nuevo año, las festividades se terminaron y los días de descanso han quedado atrás. La mayoría de los empleados están reincorporados al trabajo, pareciera que todo vuelve a la “normalidad”, pero la realidad es completamente diferente.

Al hacer un balance de lo sucedido el año anterior, los trabajadores suelen poner mayor atención a los momentos negativos y empiezan a experimentar emociones que terminan desmotivándolos. Esto, aunado al exceso de actividades que conlleva arrancar un nuevo año laboral y los gastos efectuados en las festividades pasadas, aumenta el porcentaje de individuos agotados e incluso frustrados.

La situación se complica –aún más– cuando la fatiga física se traduce en problemas de salud como el exceso de sueño en horas productivas, dolores de cabeza, musculares y estrés. El cansancio mental y emocional también se hacen presentes: la productividad y eficiencia en las tareas disminuyen considerablemente, cuesta trabajo pensar de manera ágil y hasta puede haber personas que comienzan a tener reacciones agresivas.

El panorama se muestra desalentador, sin embargo, existen algunas opciones que pueden ayudar a comenzar el año con buen ánimo laboral.

  1. Ordenar y ordenarse. Después de unos días de vacaciones, el correo está más saturado de lo normal. No vale la pena estresarse por todos los mensajes pendientes de responder; la clave está en organizar la bandeja de entrada según la urgencia de cada email, sólo así se podrá dar réplica a cada uno de ellos.

  2. No sobrecargarse con tareas. Es verdad que este 2018 trae nuevos retos laborales, pero hay que tener claro que por más esfuerzo que se haga, éstos no van a ser concluidos los primeros días. Hay que desempeñarse de manera efectiva en los asuntos que interesan y, posteriormente, enfocarse en las grandes metas.

  3. Condúcete con actitud positiva. Está claro que las conductas negativas son las que más rápido se contagian, es por esto que al llegar a la oficina promueve el optimismo y la alegría entre tus compañeros, será más fácil tu trabajo si lo haces rodeado de personas agradables e ignorando a todos aquellos que no paran de quejarse.

  4. Realiza ejercicio. Aunque sientas que no tendrás tiempo porque el nuevo año vendrá cargado de mayores responsabilidades, siempre puedes encontrar un espacio para dedicarte, mínimo media hora, a realizar una actividad física. Esto, además de que mantenerte saludable, te servirá de liberación de tensiones.

  5. Siéntete satisfecho de tus logros. Quizá, el desánimo con el que se arranca 2018 se debe a que el año anterior no se concluyó como era lo esperado, algunas metas no se concretaron y quizá no llegó el aumento salarial o ascenso laboral esperado. Sin embargo, de todas las experiencias se aprende algo, no hay que tomar los errores como pérdidas, sino como una manera de seguir luchando por lo que tanto se desea.

  6. Mira al futuro. La mejor manera de motivarse día a día en las jornadas laborales es buscar alicientes; por ejemplo, llegar a ver al compañero de oficina con el que tanta empatía se ha generado, ganar dinero para comprar el auto que tanto se quiere o planear las próximas vacaciones. Sin importar cuál sea el impulso, hay que utilizarlo para desempeñar las actividades de la mejor manera posible.

Se comprende que los empleados aún estén con la mente en las vacaciones y en lo complejo que puede ser retomar el ritmo. Los líderes deben comprender que las cosas tomarán marcha poco a poco, es por esto que la paciencia es un valor esencial en cualquiera que gestione el capital humano. Sin embargo, esto no significa que los trabajadores dejen de cumplir con sus obligaciones, al contrario, es inicio de año y las metas que se han puesto deben ser cumplidas.

Quizá, algunas propuestas de esparcimiento y recreación en la compañía o un diálogo sincero y fructífero entre jefes y colaboradores, sea la clave para iniciar con la motivación empresarial y arrancar este nuevo año disfrutando de lo que se hace día a día.

¿Por qué las fiestas corporativas son necesarias?

fiestas corporativas

Las fiestas corporativas llegan a ser un gran dilema para el área de Recursos Humanos puesto que en el mes de diciembre los directivos de la compañía se mantienen ocupados analizando lo que ha sucedido a lo largo del año. Se revisan si las metas se alcanzaron o si hay que mejorar estrategias. También, comienzan las proyecciones de lo que vendrá para la empresa en los próximos 12 meses.

El último mes no sólo tiene un lado laboral: de hecho, es el periodo en el que se realizan menos actividades, lo que da pie a los compromisos personales y empresariales, como los festejos de fin de año. Las encrucijadas no solo tienen que ver con el tipo de estrategias que se van a implementar en la empresa para apoderarse del mercado, sino también con la pertinencia de realizar una fiesta de fin de año.

Muchas empresas, sean pequeñas o grandes corporaciones, deciden no organizar fiestas de fin de año debido a justificaciones como el alto monto a invertir por un corto momento de diversión. Una encuesta realizada por Adecco revela que 70% de los empleados sondeados afirmó que no tendrá una fiesta de fin de año, frente a 30% que si contarán con esta actividad.

Pese a esto, los especialistas en el tema aseguran que las fiestas corporativas no sólo son para divertirse, sino que son el momento adecuado para que los líderes muestren agradecimiento a los colaboradores por todo el esfuerzo realizado a lo largo del año, presentar las proyecciones para el año entrante y reforzar el vínculo con sus trabajadores a través de acciones motivacionales.

Pero ¿por que las fiestas corporativas son necesarias? A continuación te exponemos siete razones principales:

  1. Desde el punto de vista organizacional, este evento se ha convertido en un motivo de integración de los empleados; incentiva un inicio de año con más fuerza y mayor colaboración entre los equipos de trabajo, y genera un sentido de compañerismo dentro y fuera de las oficinas. Así, es más probable que las metas laborales se alcancen.
  2. La fiesta de fin de año no es un gasto, sino una inversión: la gente se divierte y no está mal cerrar el año con alegría. Una vez que se ha pasado por un momento de relajación, el regreso a las actividades laborales se hace con mayor satisfacción y con la idea de que hay recompensas por el trabajo realizado en un año.
  3. Además de ser el momento en el que se externan los buenos deseos y se agradece por lo ocurrido a lo largo de 11 meses, el líder no debe desperdiciar la oportunidad de comunicarse en forma directa y hablar de las perspectivas de la empresa, además de reforzar conceptos que rigen a la compañía, como el clima, los valores y la cultura.
  4. No todo es trabajo. Tanto para líderes como para colaboradores, es necesario contar con momentos de respiro, y qué mejor que una reunión en compañía de todos aquellos con los que se convive cara a cara más de 8 horas al día. También es bueno conocer otras facetas de los compañeros de trabajo.
  5. Los eventos de fin de año permiten eliminar las jerarquías: en la fiesta todos son iguales, no hay ningún cargo que determine la participación en la misma. Se espera que todo sea un escenario relajado y distinto al que se desarrolla en la vida corporativa.
  6. Es un evento que permite transmitir el concepto de la empresa. Los organizadores deben tener claro el motivo por que se realiza, y así comunicarlo a los colaboradores. La coherencia de lo que se piensa, se dice y se hace tiene que estar presente en todo momento.
  7. Algunas compañías optan por invitar a los familiares de los empleados con el objetivo de hacerlos sentir parte de un equipo. Los directivos son conscientes que un colaborador no está solo, y su familia es el motor de su desempeño laboral, por lo que también es una buena oportunidad para agradecer su esfuerzo y paciencia.

Como vemos, las fiestas corporativas de fin de año no se reducen a un momento de diversión: el impacto positivo que generan tanto hacia dentro de la compañía como hacia el exterior en materia de gestión de recursos humanos e imagen corporativa es inconmensurable. Por ello, si no estabas pensando en organizar un evento de cierre de año, quizás sea momento de comenzar a hacerlo, aunque sea una pequeña y humilde cena con tus colaboradores.

Qué hacer después de medir una encuesta de clima laboral

medir una encuesta de clima laboral

El saber medir una encuesta de clima laboral favorece a los dos factores inciden en el éxito de una empresa: el contar con los mejores empleados trabajando en ella y el establecer un ambiente de trabajo adecuado. Ambos redundarán en un mejor desempeño y una mayor productividad de los RR.HH.

El llamado estudio o encuesta de clima laboral u organizacional te permitirá realizar un sondeo sobre el estado en que se encuentra tu empresa con respecto al ambiente de trabajo, la cultura corporativa, el estado de ánimo de los trabajadores y otros aspectos similares que pueden afectar tanto positiva como negativamente en el desempeño del personal. Todos datos que resultan imprescindibles para el departamento de gestión de Recursos Humanos a la hora de establecer si las políticas y estrategias aplicadas son realmente efectivas.

En la actualidad, los responsables de las áreas de RR.HH. tienen a su alcance una amplia variedad de modelos de encuestas de este tipo y que revisan diferentes aspectos del clima laboral -por ejemplo, la de PeopleCloud mide factores como credibilidad, respeto, justicia, orgullo y camaradería-, pero pocas veces saben cómo actuar o qué hacer luego de medir una encuesta de clima laboral. Por este motivo, presta atención a los siguientes consejos.

¿Qué sigue después de medir una encuesta de clima laboral?

Cuando ya se conocen los resultados de la encuesta es imprescindible ejecutar acciones concretas que modifiquen las áreas de ineficiencia e insatisfacción que han sido detectadas, ya que, caso contrario, el esfuerzo puesto en realizar la encuesta quedará en vano. Algunas tareas que los expertos recomiendan realizar son:

Cambia el statu quo: Una vez detectadas las aspiraciones de tus empleados, inicia un proceso de reasignación de funciones, de nuevas atribuciones a tu equipo de trabajo. Aprovecha sus cualidades y prepáralos adecuadamente a fin de que sean promovidos.

Crea tu nueva empresa: Aprovecha la reorganización laboral que se ha generado para introducir nuevas políticas, actualizar tus procedimientos e impulsar un nuevo producto u ofrecer nuevos servicios.

Vincúlate: Crea mecanismos de comunicación permanentes con tus empleados (juntas, buzones de sugerencias, recorridos continuos por las áreas de trabajo, etc), pues esto te permitirá obtener información fresca para lograr una mejora continua, fortalecer el trabajo en equipo y enriquecer la interrelación.

Mejora la calidad: Escucha a tus trabajadores, reconoce su trabajo, proporciona los insumos suficientes que te garanticen la generación de un mejor producto. Con ello, crearán una gran cualidad: concebirán que es justo que su trabajo sea de alta calidad y en las cantidades suficientes.

Armonía: Detecta las barreras que obstaculizan el trabajo y derríbalas. El equipo especializado (supervisores) deberá establecer directrices a los empleados con el objetivo de que éstos incrementen la calidad de su labor.

Retroalimentación: Una vez que has detectado las habilidades y competencias de tus empleados podrás establecer un programa de capacitación, de acuerdo a los objetivos de la empresa. De esta forma, cada trabajador tendrá un plan de desarrollo que, a mediano y largo plazo, representará mayores oportunidades de progreso de acuerdo a sus capacidades.

Pon fin a la hostilidad: En base en la información obtenida se pueden prever, detectar y resolver casos de acoso o maltrato laboral y, con ello, establecer nuevas formas de convivencia, libre de animadversiones.

Compensa y reconoce: Más allá de que cada trabajador reciba un salario justo de acuerdo a su desempeño, habilidades y capacidad, compénsalos con premios no económicos como la gratitud, beneficios sociales o reconocimiento público, por ejemplo.

Generar un buen clima laboral en tu empresa se verá traducido en una mayor productividad de los recursos humanos y, al mismo tiempo, impactará positivamente en la cultura e imagen que tu empresa trasmite hacia el exterior.

Empleados tóxicos, una plaga en la empresa

El talento de una empresa es la clave de su crecimiento, no por nada el proceso de reclutamiento es uno de los más importantes. Los líderes están conscientes de que atraer a un buen empleado es sinónimo de éxito.

Sin embargo, en algunas ocasiones, los filtros impuestos en esta etapa no son suficientes y varios empleados tóxicos terminan colaborando en las compañías. Tú, como líder encargado de la gestión de recursos humanos, debes ser capaz de identificar a estos individuos que en lugar de ayudar a cumplir objetivos, son un obstáculo para el desarrollo de tu organización.

¿Cómo reconocerlos?

A continuación, una pequeña lista de sus principales características y actitudes, que te ayudarán a identificar a los trabajadores que no son productivos o que no aportan valor a tu compañía:

  1. Pesimista. Las malas caras, las quejas y la actitud negativa son frecuentes en este tipo de individuos. No soportes más, lo menos que quieres es una persona que nunca esté de acuerdo en nada y termine contagiando a los demás.

  2. Conformista. Permanecer en la zona de confort, ni proponer nuevas ideas o proyectos es poco atractivo para una empresa. No necesitas gente que solo cumple con su horario laboral y que haga las cosas sin esforzarse. Busca personas con espíritu emprendedor, con ganas de superarse y seguir aprendiendo.

  3. Poco creativos. Los nervios traicionan y se entiende que sean impedimento para decir lo que pensamos, pero no puede suceder todo el tiempo. Hay individuos que no tienen capacidad de reacción, ni tampoco piensan fuera de los parámetros establecidos. Deshazte de ellos inmediatamente.

  4. Grilleros e impertinentes. Es correcto que la gente que no esté conforme con algo lo exprese; sin embargo, también hay límites. No es necesario que anden contando indiscreciones a personas que nada puedan aportar para resolver un problema. Éstos sólo contaminan el ambiente.

  5. Adictos a la tecnología. Si bien las herramientas tecnológicas se han vuelto parte de nuestra vida cotidiana, no tienen porqué ser indispensables. Dile adiós a los que están pendientes de su Smartphone cada dos minutos y crean que sus mensajes de Facebook o Whatsapp sean más importantes que la reunión de equipo.

  6. Sin capacidad de adaptación. Por el bien de la organización, es necesario que vayas modificando las actividades de cada empleado; integrar nuevos proyectos que faciliten el crecimiento de la empresa trae consigo un cierto número de cambios inevitables. El problema es cuando el trabajador se niega a adaptarse y no hace ningún esfuerzo para intentarlo. No se debe imponer nada a nadie, pero las ganas de crecer y aprender deben ser características de tus empleados.

Con base en todos los ejemplos mencionados anteriormente, queda claro que los trabajadores tóxicos son una plaga para la empresa. Hay personas con algunas de las características anteriores, o una combinación de ellas; por esto, es importante que te tomes el tiempo necesario para diseñar tu plan de reclutamiento y evaluar los perfiles de cada uno de los candidatos. No escatimes en los filtros, con el tiempo verás que valió la pena.

¿Cómo incrementar y aprovechar el engagement en los empleados?

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Business team shwoing thumbs up

En una compañía es fácil identificar a aquellos colaboradores que siempre muestran entusiasmo por sus actividades, con altos niveles de energía, dedicación, vigor y concentración en su trabajo. Estos individuos, que portan la camiseta con tanto orgullo, han pasado por un proceso de engagement, es decir, de fidelización al proyecto en el que se encuentran y, por supuesto, hacia la organización.

Este nuevo concepto, que en los últimos años ha recibido tanta atención, ha demostrado tener un impacto directo en el desempeño de los trabajadores. Por esto, como líder a cargo de la gestión del capital humano, tienes que asegurarte de que desde el momento en que inicia el proceso de contratación se aplique muy bien esta herramienta: hay que incorporar a aquella persona que muestre compromiso y genere confianza. Pero, a cambio, también debes otorgarle las condiciones adecuadas para un buen ambiente laboral.

Diversos estudios revelan que de las compañías que ponen en práctica soluciones de engagement, experimentan hasta 50% de mayor retorno para sus accionistas. También, la productividad de los colaboradores se eleva en 30%, mientras que las ventas pueden llegar a crecer un 50%.

Pero, ¿cómo incrementar y aprovechar el engagement en los empleados? A continuación, una serie de tips o consejos que puedes utilizar:

Herramientas de interacción: El engagement debe partir desde los empleados de primera línea y para conseguirlo, es necesario “empoderarlos”. Por esto, dotarlos de responsabilidades e instrumentos de interacción con sus pares fortalece el reconocimiento lateral. Expertos recomiendan utilizar elementos como las redes sociales, pero al interior de la organización.

Confianza: Una manera de medir el nivel de engagement de la empresa es a través de la consideración de las actitudes en lugar de las conductas. Hay que recordar que los empleados comprometidos y que cuentan con la confianza de sus superiores adoptan decisiones más acertadas a diferencia de aquellos que se sienten amenazados o poco valorados.

Análisis de puestos: La revisión constante de las responsabilidades de cada uno de los puestos laborales tiene como meta rediseñarlos, para que representen oportunidades de crecimiento y desarrollo para el personal; así se contribuye al bienestar psicológico del empleado.

Mecanismos de formación: Potenciar las habilidades y capacidades de los integrantes de la organización es la mejor manera de demostrarles que son parte esencial de la misma, y que su trabajo es tan valioso como cualquiera otra actividad dentro de la compañía.

Beneficios en los trabajadores

La principal razón por la que las compañías han adoptado este nuevo concepto es que el desempeño de los trabajadoressufre una transformación inigualable. La evidencia, hasta ahora empírica, ha permitido concluir lo siguiente:

– Un empleado engaged experimenta, con frecuencia, una serie de emociones positivas, como alegría y entusiasmo, actitudes que además de detonar el aprendizaje, ayudan a que las personas adquieran nuevas habilidades personales y profesionales.

– Este tipo de colaboradores tiene la oportunidad de enfocarse en sus tareas y dedicar toda su energía al desarrollo de sus actividades laborales.

– El engagement de un trabajador le ayuda a buscar y generar sus propios recursos laborales, por lo que no habrá duda de que alcanzara sus metas y objetivos de manera satisfactoria.

– Los trabajadores que se rigen bajo este nuevo concepto no dudan en transferir sus conocimientos y compromiso con los demás. Aseguran que su desempeño va ligado a la mejora de su ámbito y equipo laboral.

Como puedes ver, generar engagement en los trabajadores es una misión que lleva tiempo y dedicación, pero los beneficios y ventajas que sus actitudes pueden generar para la imagen de la empresa y la productividad son inmensurables.

4 claves para una excelente relación jefe-empleado

recursos humanos

Gran parte de la vida de las personas transcurre en el trabajo. Como las jornadas laborales son extensas, en muchos casos, los jefes y empleados pasan más tiempo entre ellos que con sus familias. Ésta, entre otras, es una de las razones por las cuales se debe encontrar un balance entre la vida personal y laboral para así tener relaciones saludables en el empleo. Pues así será la mejor forma de que el trabajo rinda, el estrés baje y la productividad aumente significativamente. A continuación 4 claves para una excelente relación jefe-empleado:


1. Implicar

El jefe que imparte las órdenes para que los empleados las acaten, sin dar su opinión, ya pasó de moda, pues ese era un modelo de autoridad que no funcionaba. Generaba apatía, automatización e incluso rebeldía por parte del empleado. El modelo que entró en el ámbito laboral para sustituirlo es el de implicación. Consiste en hallar las soluciones, establecer y reformar las políticas empresariales en conjunto con los empleados para darles un rol participativo y activo en la toma de decisiones. La implicación del empleado dentro de la empresa debe ser el objetivo principal para una óptima gestión del capital humano.

2. Halagar

Es significativo que el empleado reciba comentarios positivos acerca del buen trabajo que hizo. Es muy importante desprenderse de la mentalidad del “para eso se le paga”, que en nada ayuda a que la relación jefe-empleado fluya de forma amena. Pensando de ese modo, lo único que se logra es que el empleado se sienta un utilitario de la empresa y no un ser humano.

3. Respetar

Ambas figuras, jefe y empleado, pueden tener malos días, cometer errores o tener problemas familiares totalmente ajenos a la empresa. Sin embargo, jamás debe perderse de vista el respeto. Por supuesto que si algo está mal, es necesario comunicárselo al empleado y exhortarlo a un cambio de actitud o a una mayor atención para que eso no vuelva a suceder, pero siempre desde un lugar de respeto hacia él.

4. Motivar

Para lograr un mayor beneficio para la empresa, no bastará con solo exigirles a los empleados que alcancen los resultados, sino que será necesario motivarlos dándoles parte de ese beneficio que se obtendrá gracias a su mayor esfuerzo y concentración. La motivación es una de las claves para una excelente relación jefe-empleado. Es necesario pensar y planificar una estrategia de incentivos para los trabajadores, la cual debe estar hecha por el equipo de gestión de recursos humanos. Un plan de incentivos bien estructurado hará que la fuerza laboral logre cualquier objetivo.

El empleado es el cliente más importante de la empresa, por eso se lo conoce bajo el nombre de cliente interno, y mantenerlo motivado, conforme y, por ende, feliz, repercutirá directamente en los resultados de su trabajo. En consecuencia, esto contribuirá a mejorar los resultados de la empresa.

Saber ponerse en el lugar de la otra persona, escuchar, comprender, dar soluciones y ser flexible, son parte de la cotidianeidad en el camino a una relación saludable.

4 prácticas para mejorar la productividad de los empleados

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Las empresas dependen en su totalidad del recurso humano, de modo que la velocidad y la eficiencia en su producción inciden directamente en las ganancias de la empresa. Por ello, te presentamos 4 prácticas para mejorar la productividad de los empleados.


Capacitación

La capacitación es de suma importancia, pues dotará a tus empleados de las habilidades necesarias para desarrollar su trabajo de la mejor manera. El departamento de capacitación o desarrollo organizacional deberá proveer planes de entrenamiento y certificación para cada uno de los procesos que se llevan a cabo en la empresa, de esta manera el empleado ganará los conocimientos necesarios para desempeñarse a la perfección. La capacitación es también una potente herramienta de motivación.

Incentivos

Dentro de las mejores prácticas para mejorar la productividad de los empleados, se encuentra el hecho de incentivarlos cuando llegan a una meta predeterminada o, simplemente, porque rindieron excelentemente la semana que acaba de pasar. Darle incentivos a un empleado disparará sus niveles de rendimiento, porque se sentirá respaldado, protegido y valorado.

Las metas deben ser concretas y medibles, como ser, por ejemplo, aumentar la producción en un 20 %, crear un modelo nuevo de producto que supere en velocidad, calidad y liviandad el anterior. Además, a los efectos de lograr que el empleado se involucre totalmente en alcanzar las metas, se le debe detallar exactamente qué debe hacer para ello y qué obtendrán por el buen desempeño.

Involucrar

No habrá mejoras significativas si el empleado no se siente parte de la empresa, es decir, si no se siente involucrado. Tener charlas motivacionales con los empleados es una importante inversión que se verá reflejada en los resultados. Es necesario que el empleado entienda que si la empresa mejora, todos lo harán, empezando por él mismo.

Una de las herramientas más poderosas para lograr el involucramiento del personal es la retroalimentación constante, en conjunto con la creación de compromisos para mejorar el salario, los beneficios y las condiciones de trabajo, si es que se logran las metas que se han planteado. Por supuesto que dicho compromiso debe estar respaldado por promesas realizables, las cuales se tendrán que cumplir una vez logrados los objetivos.

Comunicación

Jamás debemos dejar la comunicación de lado. Asegúrate de que el empleado sepa en detalle lo que debe hacer, cómo y cuándo, además de proporcionarle información sobre la trayectoria que lleva la empresa. Todos deben y tienen el derecho de conocer las condiciones en cuanto a resultados. Existen muchas formas de comunicarse dentro de la empresa: memos, circulares, e-mails, carteles, reuniones grupales e individuales, etc. No hay excusa, la comunicación tiene muchos canales y es imprescindible para mejorar la productividad y cientos de aspectos más en la empresa.

Estas prácticas te ayudarán a preparar el terreno para que tus empleados alcancen la excelencia en la productividad. Existen muchas más que podrás ir encontrando durante el día a día y tú sabrás cuál funciona mejor en tu organización. Te sorprenderás al darte cuenta de que no todo es técnica y capacitación para mejorar, sino que la motivación es parte vital del proceso de producción.

Conoce la importancia del clima laboral

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El ambiente de trabajo es aquel factor que influye en el desempeño y motivación de los empleados de una organización. Todo lo que rodea a esos trabajadores forma parte del clima laboral: su relación con los compañeros de trabajo, supervisores y altos mandos, la cultura organizacional, las oportunidades de desarrollo y la integridad del producto o servicio que representan son algunos de estos aspectos. Un clima laboral positivo propicia actitudes positivas en la fuerza laboral y hace que todo el mundo se sienta bien trabajando para esa empresa y así dar lo mejor de sí durante su estancia en la misma.

ASPECTOS PARA UN CLIMA LABORAL FAVORABLE

Siga de cerca los siguientes puntos y aplíquelos a su negocio para crear un mejor ambiente de trabajo:

1. Comunicación y transparencia

Escuchar a los colaboradores y darle la importancia merecida a aquello que tienen que decir. Esto crea una sensación de pertenencia en los empleados, la cual es vital para conseguir un clima saludable. Hablar y discutir la misión, visión, objetivos y valores de la empresa constantemente con el personal y escuchar sus opiniones promoverá que se cumplan estos aspectos.

2. Invierte en el desarrollo, entrenamiento y aprendizaje

Si se brinda la posibilidad de aprender y de disponer de trabajadores completamente capacitados para ejercer su labor de manera eficiente, eficaz, segura y además ofrecerles desarrollo profesional dentro y fuera de la empresa, los tendrá de su lado y lo seguirán en cualquier meta que plantee. El ofrecer becas a aquellos que se destaquen no es para nada una mala idea.

3. Reconocer el esfuerzo

Los beneficios e incentivos son parte de la operación efectiva de una entidad. Sin las personas no existirían utilidades en los estados financieros. Prepare, junto a su equipo, un esquema de incentivos que sean significativos para los empleados.Delimite objetivos y metas alcanzables y medibles para que el personal se esfuerce en lograrlas. Cuando esto suceda, usted estará ganando, al igual que ellos, y el negocio será redituable. Las retroalimentaciones positivas, los mensajes de agradecimiento, entre otras más, son herramientas efectivas que pueden ser empleadas de igual manera.

SEÑALES DE UN AMBIENTE DE TRABAJO POSITIVO


La más potente herramienta para determinar el clima laboral en nuestro espacio son las encuestas internas y externas. Para las internas, los programas de gestión de capital humano vienen integrados con aplicaciones sumamente eficaces para llevar a cabo esa tarea. Por otro lado, para evaluaciones externas, será necesario invertir en una firma especializada a fin de realizar el estudio desde un punto de vista más objetivo. Incluso revistas dedicadas al mundo empresarial realizan este tipo de evaluaciones para crear un ranking con los mejores lugares para trabajar. También es importante que vea y analice el comportamiento y conducta de los empleados. Un ambiente hostil y negativo propiciará malas relaciones entre compañeros de trabajo, desconfianza hacia la administración, absentismo y rotación muy alta. Ponga especial atención a este tipo de factores.

Es imperativo darle la importancia necesaria al ambiente presente en el espacio de trabajo. Es un aspecto clave que influye mucho en el desempeño de la fuerza laboral, y esto se traduce en la rentabilidad que la empresa pueda generar, sus márgenes de utilidad y el éxito que tendrá en el futuro.

Relaciones sentimentales en el trabajo, ¿afectan a la productividad?

relaciones en el trabajo
Young attractive office couple at the desk.

Aunque gran parte de nuestro tiempo lo pasamos en la oficina (entre 8 y 9 horas diarias­), hay personas que aseguran que el lugar de trabajo no es el ideal para comenzar una relación amorosa, ya que las consecuencias pueden ser duras; en algunos casos se llega hasta el despido.

Pese a esto, 57% de los trabajadores a nivel mundial admiten tener romances laborales, revela un estudio de Regus. El 19% aseguró realizar entre 2 y 4 horas extra de actividades cada semana, situación que no sólo fomenta el trabajo en equipo o la generación de redes profesionales, sino también eleva las probabilidades de tener encuentros amorosos con compañeros.

“Si te sumas al modelo del trabajo flexible, donde el coworking es elemental, no sólo tienes más probabilidad de crear nuevas relaciones de negocios, sino también de encontrar el amor”, comenta Mónica Catalina Cerda, directora de Regus en México.

¿A favor o en contra?

Cuando un líder condena las relaciones amorosas entre sus empleados, claramente existe una intromisión en la vida privada, lo que es ilegal. Hay empresas que tienen códigos de conducta en los que queda por escrito las sanciones a los colaboradores que rompen las reglas, y que van desde un cambio de departamento, hasta el despido. Es por esto que la mayoría de los trabajadores prefiere mantener su romance en secreto.

En la encuesta de Regus, también se registra que 80% de las personas que han salido con alguien de la oficina afirma no haber sido víctima de malos tratos o recriminaciones cuando el romance se hizo público; sin embargo, la discreción les ha ayudado a disfrutar su relación.

Pero en lugar de condenar las relaciones sentimentales en el trabajo, expertos en el tema invitan a los directivos a aprovechar los beneficios que estas conllevan. El rendimiento laboral se eleva considerablemente debido a que el trabajo comienza a ser visto como un nexo de unión para la pareja, asisten con más ganas a la oficina y laboran tiempo extra con tal de estar más tiempo juntos.

Aunque está la contraparte: para mantener una estabilidad emocional en la oficina se le pide a los colaboradores no mezclar su vida privada y profesional, pues argumentan que interfieren en el buen rendimiento del equipo. Una relación conflictiva causa numerosos problemas que pueden llegar a perjudicar las actividades en la oficina, no sólo porque ya no quieran trabajar juntos, sino porque se presentan las escenas de celos, tensión y comienzan los rumores.

Manejar el romance

Es inevitable que las relaciones amorosas surjan en los espacios laborales, por lo que es mejor estar preparado para gestionar, de la mejor manera, este tipo de situaciones. Lo recomendable no es prohibir los noviazgos, pero tampoco dar demasiada libertad. Es cuando los encargados de gestionar el capital humano deben crear estrategias para evitar que las uniones de empleados influyan de manera negativa en el desempeño de las actividades o que se filtre demasiada información a los directivos.

“Si surge el amor no pasa nada. No hay que premiarlo ni castigarlo. Hay que depositar un voto de confianza en las personas”, refiere en un artículo Diego Vicente, profesor de IE Business School.

Si la Ley Federal del Trabajo no establece como causa de despido el hecho de que exista una relación afectiva entre empleados, los líderes tampoco deberían tomar esta postura; simplemente tendrían que asegurarse de que se cumpla con los lineamientos de la cultura organizacional y las metas establecidas. El enamoramiento llega sin esperarlo y es inevitable; si esto ocurre en la compañía, es necesario ser profesional, no dañar a terceros y trabajar orientado a los buenos resultados.

Trabajo y salud, el binomio perfecto

salud y trabajo

Las jornadas de trabajo son horas arduas de actividades que producen un apetito voraz, el cual aumenta a medida que crece el estrés. Los alimentos se vuelven nuestros aliados para sobrellevar el día a día, regulando el organismo y preparándolo para días intensos.

Pasar ocho horas frente a una computadora es, en ocasiones, el mayor impedimento para llevar una vida saludable. El sedentarismo y la presión laboral no son una buena combinación. Algunos profesionales le dan prioridad a la hora de la comida o almuerzo y olvidan por completo que también hay que alimentarse entre horas para completar la cantidad de nutrientes que requerimos, por lo que en estos periodos de tiempo lo que abunda es la comida chatarra.

Líderes empresariales no están prestando atención a esta situación, olvidando que los problemas de salud que se generan al tener estos malos hábitos alimenticios se relacionan con el desempeño del empleado en su puesto de trabajo, ya que las enfermedades y padecimientos derivan en ausentismo, visitas al médico y pérdidas de talentos que terminan costando a la compañía.

Diabetes, hipertensión, obesidad y estrés son algunos de los sufrimientos más comunes que encontramos en los trabajadores, y aunque la idea no es que el líder resuelva la vida alimentaria de cada uno de ellos, sería ideal que se creen espacios donde puedan comer dentro de la misma oficina, sin tener que recurrir a puestos callejeros o de comida rápida.

Tipo de trabajador

Los especialistas en alimentación aseguran que la cantidad de actividad física que se realiza en el día, es proporcional al total de alimentos que se deben ingerir, por lo que se vuelve necesario identificar el grado de trabajo efectivo que tenemos en la jornada laboral, para así poder organizar los hábitos alimenticios.

Por ejemplo, en el caso de quien trabaja y estudia, lo que exige un gran esfuerzo físico y mental, se recomienda que la persona consuma omega 3 que, según sus propiedades, regula los niveles de colesterol, protege la salud del corazón y mejora el funcionamiento de las neuronas. 

A continuación, te presentamos algunos perfiles de empleados y los alimentos que deberían ingerir:

  1. Trabajador estático. La ausencia del movimiento continuo hace que el organismo trabaje más lento, por lo que se requieren productos con bajo aporte calórico para mantener un peso equilibrado. La ingesta de carbohidratos debe ser mínima, pudiendo sustituirse por arroz y pan integral. Es relevante que la comida a media tarde y en la cena sea en menor cantidad.

  2. Ejecutivo viajero. Transitar de un lugar a otro implica ajustarse a la oferta gastronómica de las entidades, lo que aunado a la carencia de actividad física, desencadena padecimientos como el estreñimiento, la diarrea y la gastritis. En este caso es importante ingerir alimentos que ayuden al aparato digestivo, tales como la papaya, la alcachofa, el espárrago y el calabacín.

  3. Trabajo por turnos. Este tipo de empleados sufre de cambios drásticos de rutinas, ciclos de sueño y vigilia, así como el efecto de largas jornadas de trabajo. La clave está en alimentarse en gran medida antes de iniciar la jornada, y para favorecer el descanso, comida alta en triptófano (produce serotonina y niacina, lo que provoca un sueño saludable), como legumbres, frutos secos, plátano, avena, leche y almendras.

  4. Colaborador activo. Si la actividad que se realiza requiere de un alto esfuerzo físico, es recomendable consumir grandes cantidades de alimentos para cubrir la demanda de energía utilizada. Aumentar los carbohidratos y la vitamina A ayudan a trabajar mejor al aire libre: calabaza, zanahoria, naranja, berros y espinacas, la solución.

Recuerda que trabajo y salud van de la mano. Si bien no es sencillo cambiar de hábitos alimenticios de un día a otro, sí es necesario darle mayor importancia a lo que comemos; la mayoría de los ambientes laborales facilitan la generación de una alimentación desbalanceada, pero es importante mantenerse saludable para rendir mejor en el trabajo. Esto no quiere decir que de vez en cuando no se pueda comer fuera de la oficina, pero no hay que olvidar que los hábitos de hoy, tendrán resultados a largo plazo.

Equidad laboral, ¿realidad o ficción?

equidad laboral, recursos humanos

A pesar de que está en aumento el número de empresas concentradas en cerrar la brecha de género y en encontrar impulsores que establezcan la equidad laboral entre hombres y mujeres, aún existen limitantes para las mujeres que buscan acceder a puestos laborales de mayor importancia, como gerencias o direcciones.

“Cuando las mujeres progresan”, un estudio elaborado por la consultora de recursos humanos Mercer, revela que a nivel internacional, ellas representan 40% de la fuerza laboral, cifra que todavía se considera una representación insuficiente. Referente a las posiciones de liderazgo en las que se desenvuelven, el documento revela que 33% de las mujeres ocupa un nivel gerencial, 26% gerencias senior, y 20% son ejecutivas.

En Latinoamérica, la situación no es diferente. Por ejemplo, en México las mujeres perciben que hay algo que no les permite alcanzar puestos más altos. A este concepto se le conoce como “el techo de cristal”, es decir, que hay que sacrificar mucho para llegar a una posición directiva. Y a pesar de que ya existen algunas políticas de inclusión dentro de las empresas, la práctica difiere mucho de la teoría.

En el estudio “Mujeres Milenio Emprendedoras”, presentado por la compañía PwC México, se expone que 31% de las mujeres renunció a su empleo porque no había oportunidades de crecimiento. Y aunque 37% del Producto Interno Bruto (PIB) del país lo aportan ellas, sólo 5% tiene un cargo de presidenta o directora en las compañías.

La cruda realidad

La encuesta de Mercer asegura que las mujeres tienen 1.5 veces más de posibilidades que los hombres de ser contratadas en niveles ejecutivos, pero no siempre son consideradas, debido a que muestran los niveles más altos de abandono, ya que su responsabilidad como madres les impide dar el 100% en su trabajo.

Ellas poseen habilidades únicas y necesarias para enfrentar problemas en el trabajo: 39% de las mujeres son flexibles y capaces de adaptarse, en contraste con 20% de los hombres que también presentan estas fortalezas; también gestionan equipos inclusivos (43% vs. 20%) y poseen altos niveles de inteligencia emocional (24% vs. 5%).

Pero lo anterior pareciera no ser suficiente cuando la mayoría de ellas deja sus actividades laborales por 3 o 4 años para cuidar a sus hijos. Y el problema no es la crianza de los pequeños, sino que las organizaciones no cuentan con programas que faciliten esta tarea. Es importante que las compañías generen estrategias de atracción y retención de talento femenino, esto conlleva crear guarderías y ofrecer horarios flexibles.

¿Futuro incierto?

El futuro no vislumbra mejor: en los próximos 10 años, se expone en “Cuando las mujeres progresan”las organizaciones no estarán cerca de la igualdad de género en la mayoría de las regiones del mundo. Si bien se espera un incremento de la representación femenina en Latinoamérica, al pasar de 36% en 2015 a 49% en 2025, sigue sin ser suficiente el número de mujeres en las compañías. Sin embargo, el crecimiento más representativo a nivel mundial estará en Australia y Nueva Zelanda, donde el alza será de 5 puntos porcentuales, al pasar de 35 a 40%.

En contraste, Estados Unidos y Canadá subirán apenas de 39 a 40%; en Europa no variará de 37% en 2015, y Asia, en el último puesto, con 28%, frente a sólo 25% en 2015.

Las cifras son contundentes. Es claro que una década no bastará para que exista una igualdad de género a nivel laboral, pero si hay acciones que las empresas pueden llevar a cabo para tratar de reducir la brecha, por ejemplo, la remuneración salarial. Además, es importante que existan iniciativas que ayuden a los hombres a cambiar de pensamiento respecto a su “superioridad” empresarial, deben ser capaces de entender que las mujeres son igual de capaces que ellos; sólo así podremos experimentar un cambio real en el mundo laboral.

¿Por qué es importante salir temprano de la oficina?

oficina, recursos humanos

Más que una regla de las empresas, establecer horarios laborales se vuelve imprescindible si lo que se busca es tener un equipo de trabajo productivo, sin estrés y motivado. Salir temprano de la oficina es mucho más que un capricho o un acto de rebeldía: es una premisa para el bienestar físico y emocional de cualquier persona.

A pesar de que en los países de Latinoamérica el capital humano aún está acostumbrado a trabajar más de 8 horas por día, las nuevas generaciones están cambiando este panorama. Tal es el caso de los millennials, aquellos jóvenes que actualmente tienen entre 20 y 36 años, quienes se han encargado de destruir esquemas tradicionales para optar por horarios flexibles y home office (trabajar en casa).

Y aunque para algunos el salir a tiempo –porque se cumple con el horario establecido– es sinónimo de falta de interés e irresponsabilidad, la realidad es que el trabajar un máximo de 8 horas aumenta la productividad y la creatividad, a la par que elimina la apatía, el mal humor y el estrés generado por tratar de satisfacer a los líderes.

Pero, ¿cómo está Latinoamérica en este tema respecto a otros países alrededor del mundo? Un estudio realizado por la firma de voz por protocolo de Internet GetVoip, revela que los mexicanos pasan 48.8 horas a la semana trabajando, y sólo por encima se encuentran los empleados en Hong Kong y Turquía, quienes se desempeñan 49 y 51.2 horas, respectivamente.

En contraste, el país de la región en el que menos se trabaja es Brasil, donde los colaboradores se desempeñan 43.5 horas a la semana. Mientras que Dinamarca encabeza la lista de los países donde menos se labora con 38.3 horas semanales, seguido de Países Bajos y Noruega, con 39.1 horas cada uno.

Razones para salir temprano

A continuación, las seis razones más importantes por las que sólo se debería cumplir con el horario laboral y salir temprano de la oficina:

  1. Mayor descanso. Esto se traduce en un alto nivel de productividad; trabajar más de nueve horas al día sólo provoca desgaste físico y emocional.

  2. Tiempo para ejercitarse. Los trabajadores se están acostumbrando a pasar más de 40 horas sentados y es conveniente que incorporen a su vida alguna actividad física que favorezca el buen funcionamiento del cuerpo.

  3. Tiempo para cocinar. Llegar tarde a casa implica que no haya tiempo, ni ganas para preparar comida, lo que obliga a comprar cualquier alimento; esto puede degenerar en enfermedades como la obesidad.

  4. Vida social. Salir tarde todos los días sólo genera cansancio y ganas de dormir, y el ser humano –social por naturaleza– necesita relacionarse con otros individuos fuera del ambiente laboral.

  5. Establecer límites. Quedarse a altas horas de la noche en la oficina no es sinónimo de mayor productividad. La mejor manera de quedar bien con los jefes es demostrando capacidades, no sobrepasar el horario de trabajo.

  6. Aprender a administrar el tiempo. Proponerse salir a una hora es una forma de obligarse a organizar las tareas para ser más eficiente y dejar de perder el tiempo.

Ante esto, los expertos recomiendan concentrarse en las horas de trabajo, alejarse de interrupciones y distracciones que solo retrasan el desarrollo de actividades. Así se asegura cumplir con las obligaciones sin quedarse hasta tarde en la oficina.

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