Tendencias en el coaching empresarial

Tendencias del coaching empresarial

Los directivos de las empresas contratan el servicio de coaching empresarial para recuperar el liderazgo, acrecentar la productividad de los colaboradores, fortalecer la cultura organizacional o mejorar la atención al cliente.

Esta asistencia, que ha tomado relevancia en diversas compañías, tiene como objetivo generar –en el interior de la organización– una mayor empatía entre empleados y empleadores, a través de estrategias que van desde charlas con el personal, hasta convivencias en fines de semanas.

Pero hay empresas que se toman muy en serio este tipo de herramientas, por lo que buscan orientar a sus colaboradores por medio de actividades que realizarían en cualquier otro ámbito, como el póker, un juego que aseguran prepara a los individuos a hacer frente a sus nuevos desafíos. Este deporte mental, como lo llaman los expertos, enseña a controlar las emociones y pone a prueba el pensamiento al máximo.

Existen organizaciones que ponen a jugar a su equipo de trabajo con el propósito de que desarrollen capacidades como el liderazgo y la interpretación gestual, que sin duda son esenciales en el día a día. André Akkari, jugador profesional de póker, expone que esta actividad permite adaptarse a diferentes escenarios, lo que requiere de lógica, negociación, presión y administración de capital.

Otra de las tendencias en el coaching empresarial que se está utilizando hoy día es la visualización, que consiste en cerrar un ciclo y hacer un balance de lo que se logró en determinado tiempo y tratar de proyectar la realidad que se desea, la solución que se requiere y los cambios que se quieren. La visualización apunta a resultados futuros, pero invita a fortalecer el presente.

Esta herramienta busca que los trabajadores sepan lo que quieren y vayan en busca de nuevos desafíos; nada se vuelve más atractivo para un líder que un equipo de trabajo dispuesto a esforzarse por dar el máximo día a día. Desechar lo negativo, agradecer lo que se tiene, congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace y proyectar un futuro, es lo que se logra con la visualización.

Una técnica del coaching empresarial que también se ha popularizado es el shadow coaching que, como su nombre lo dice, consiste en que una persona debe convertirse en la sombra de otra, esto con la idea de acompañarla en su jornada diaria y ver de primera mano su forma de trabajar. Y es que a través de la observación se puede captar lo que sucede en el interior de la empresa, sin que nadie distorsione las historias.

En esta tendencia, que ayuda a mejorar las competencias en los líderes, sobresale la inmediatez con la que el coach orienta al profesional, además de conocer de primera mano su forma de actuar, sus sentimientos y su forma de relacionarse. La clave está en tener una visión integral del diario acontecer el líder.

¡Cuidado con el pseudo coach!

El coaching empresarial está diseñado para encontrar los puntos débiles en el equipo de trabajo y, posteriormente, crear estrategias para orientar y corregir los malos hábitos. En el mercado hay compañías especializadas en brindar asesorías, los profesionales que en ellas laboran cuentan con certificaciones que avalan sus técnicas de asesoría.

Sin embargo, hay individuos que se aprovechan del mal funcionamiento de las organizaciones y se hacen pasar por coaches; las empresas están tan desesperadas por un cambio que terminan brindando demasiada confianza a cualquier que les asegure una transformación.

La tecnología como apoyo al coaching

PeopleCloud cuenta con una plataforma que permite la gestión y administración de capital humano en la nube, ofrece una herramienta de evaluación que permite medir el desempeño de los trabajadores a través de un modelo de competencias. El líder podrá establecer metas y hacer una revisión semestral para conocer la forma en que se desarrolla el colaborador.

Además de no correr el riesgo de que un pseudo coach llegue a la compañía, una de las ventajas importantes que ofrece esta herramienta es la considerable reducción de costos, ya que la evaluación se hace en la misma plataforma.

Sin importar la herramienta que se utilice, hay que recordar que el coaching empresarial es un proceso de acompañamiento, por lo que es muy importante generar empatía entre los involucrados; las mejoras que se consigan con este tipo de actividades serán relevantes a la hora de posicionar a la compañía en el mercado. Recuerda que los conflictos en el interior de la empresa, la insatisfacción laboral y el alto índice de rotación, son cosas que pueden cambiarse, es cuestión de identificarlas y trabajar para mejorar.

Cómo comenzar el año con buen ánimo laboral

animo laboral

Ya comenzó un nuevo año, las festividades se terminaron y los días de descanso han quedado atrás. La mayoría de los empleados están reincorporados al trabajo, pareciera que todo vuelve a la “normalidad”, pero la realidad es completamente diferente.

Al hacer un balance de lo sucedido el año anterior, los trabajadores suelen poner mayor atención a los momentos negativos y empiezan a experimentar emociones que terminan desmotivándolos. Esto, aunado al exceso de actividades que conlleva arrancar un nuevo año laboral y los gastos efectuados en las festividades pasadas, aumenta el porcentaje de individuos agotados e incluso frustrados.

La situación se complica –aún más– cuando la fatiga física se traduce en problemas de salud como el exceso de sueño en horas productivas, dolores de cabeza, musculares y estrés. El cansancio mental y emocional también se hacen presentes: la productividad y eficiencia en las tareas disminuyen considerablemente, cuesta trabajo pensar de manera ágil y hasta puede haber personas que comienzan a tener reacciones agresivas.

El panorama se muestra desalentador, sin embargo, existen algunas opciones que pueden ayudar a comenzar el año con buen ánimo laboral.

  1. Ordenar y ordenarse. Después de unos días de vacaciones, el correo está más saturado de lo normal. No vale la pena estresarse por todos los mensajes pendientes de responder; la clave está en organizar la bandeja de entrada según la urgencia de cada email, sólo así se podrá dar réplica a cada uno de ellos.

  2. No sobrecargarse con tareas. Es verdad que este 2018 trae nuevos retos laborales, pero hay que tener claro que por más esfuerzo que se haga, éstos no van a ser concluidos los primeros días. Hay que desempeñarse de manera efectiva en los asuntos que interesan y, posteriormente, enfocarse en las grandes metas.

  3. Condúcete con actitud positiva. Está claro que las conductas negativas son las que más rápido se contagian, es por esto que al llegar a la oficina promueve el optimismo y la alegría entre tus compañeros, será más fácil tu trabajo si lo haces rodeado de personas agradables e ignorando a todos aquellos que no paran de quejarse.

  4. Realiza ejercicio. Aunque sientas que no tendrás tiempo porque el nuevo año vendrá cargado de mayores responsabilidades, siempre puedes encontrar un espacio para dedicarte, mínimo media hora, a realizar una actividad física. Esto, además de que mantenerte saludable, te servirá de liberación de tensiones.

  5. Siéntete satisfecho de tus logros. Quizá, el desánimo con el que se arranca 2018 se debe a que el año anterior no se concluyó como era lo esperado, algunas metas no se concretaron y quizá no llegó el aumento salarial o ascenso laboral esperado. Sin embargo, de todas las experiencias se aprende algo, no hay que tomar los errores como pérdidas, sino como una manera de seguir luchando por lo que tanto se desea.

  6. Mira al futuro. La mejor manera de motivarse día a día en las jornadas laborales es buscar alicientes; por ejemplo, llegar a ver al compañero de oficina con el que tanta empatía se ha generado, ganar dinero para comprar el auto que tanto se quiere o planear las próximas vacaciones. Sin importar cuál sea el impulso, hay que utilizarlo para desempeñar las actividades de la mejor manera posible.

Se comprende que los empleados aún estén con la mente en las vacaciones y en lo complejo que puede ser retomar el ritmo. Los líderes deben comprender que las cosas tomarán marcha poco a poco, es por esto que la paciencia es un valor esencial en cualquiera que gestione el capital humano. Sin embargo, esto no significa que los trabajadores dejen de cumplir con sus obligaciones, al contrario, es inicio de año y las metas que se han puesto deben ser cumplidas.

Quizá, algunas propuestas de esparcimiento y recreación en la compañía o un diálogo sincero y fructífero entre jefes y colaboradores, sea la clave para iniciar con la motivación empresarial y arrancar este nuevo año disfrutando de lo que se hace día a día.

Cómo fomentar la colaboración en los empleados

colaboración laboral

“Todos para uno, uno para todos”.

Alejandro Dumas.

La colaboración es para muchos teóricos e instituciones, uno de los valores más importantes y que lleva al crecimiento y logro de objetivos. Está definida según el diccionario de “120 competencias integrales” de Johnny Tarcica y Marco Macis, como: “Actitud proclive a la ayuda y apoyo a otros de manera desinteresada”.


¿Pero que implica ser una persona colaborativa?

  • Trabajar con otros de forma interdependiente, no de forma separada o compitiendo.
  • Valorar las diferencias personales y culturales.
  • Ser partícipe de la interacción cara a cara y trabajar las habilidades sociales.
  • Entender los objetivos empresariales como un fin común.
  • Compartir tanto responsabilidades como logros.
  • Generar confianza, misma que crece cuando en los equipos existe una dimensión social, sé es auto suficiente e incluyente.

Con lo anterior se puede decir que, la colaboración es una de las competencias básicas y claves no solo para la empresa sino para la sociedad, ya que ésta genera sinergia entre los miembros permitiendo los cambios e innovaciones. Es fundamental que cada institución y colaborador, trabaje en el mejor desarrollo de la empresa, porque de lo contrario, es fácil llegar al fracaso. ¿Así que cómo potencializarla?

Por fortuna es uno de los temas que más se está tomando en cuenta dentro de las organizaciones, y hay gran cantidad de información y recomendaciones para fomentar la cultura colaborativa, como:

  • Organizar trabajos en pequeños grupos: el recurso humano como parte de un equipo jamás se debe olvidar.

  • Celebrar en conjunto los éxitos: un objetivo alcanzado no es resultado de una sola cabeza, se debe reconocer la participación de todos los involucrados.

  • Asignar roles complementarios: identificar las diferentes características, fortalezas y estilos ayuda a mejorar y complementar el resultado.

  • Compartir conocimiento: mantener una fuente de información de fácil acceso para todos.

  • Abrir redes de comunicación: ya sea por medio de redes sociales empresariales o videoconferencias.

  • Promover la unión: actividades de integración dentro o fuera de la empresa, permite que los colaboradores se conozcan más y se genere un sentido de compañerismo  y pertenencia.

  • Incentivar: reconocer el trabajo de otros incluyendo la opinión de todos. Motivar a que los empleados piensen por sí mismos en lugar de seguir ciegamente, eso mantendrá siempre las puertas abiertas a la innovación.

  • Tomar cartas en el asunto cuando de cuestiones negativas se trate: se debe actuar hacia lo que va en contra de un buen ambiente.

Y… cómo colaborador, ¿qué toca hacer?

  • Mantener siempre la comunicación activa, escuchar y aportar.
  • No hablar de lo que no sé está seguro, puede generar malos entendidos y por consiguiente mala convivencia.
  • Respetar el trabajo de otros.
  • Compartir información, el éxito de una organización beneficia a todos.

La colaboración es tan importante que de no implementarla y trabajarla se puede perder la visión global de los objetivos y como resultado llegar directo al fracaso.

Estos son algunos materiales de apoyo en línea para consultar:

* Para informarte sobre cursos y talleres da clic aquí.
* Lee el libro “La colaboración comienza con usted” de Ken Blanchard.

6 habilidades de un buen líder

habilidades de un lider

Un buen líder ¿nace o se hace?, la respuesta es indefectiblemente que AMBAS. El buen líder es una combinación de características innatas con ciertas habilidades que se desarrollan a lo largo de la vida para convertir a esa persona en un referente, en un modelo a seguir. En este artículo, analizaremos las 6 habilidades de un buen líder.


¿Qué se necesita para ser un buen líder?

1. Inteligencia emocional

Esta habilidad, relacionada a las emociones y a los vínculos, actuará como mediadora en los conflictos y afianzará las fortalezas de cada uno de los individuos del grupo a cargo del líder, a la vez que, de forma indefectible, fortalecerá al grupo. Este tipo de inteligencia ayuda a identificar los aspectos del comportamiento de los integrantes del equipo que están bien y los que deben mejorar y por qué.

2. Empatía

Nadie que no sea capaz de ponerse en los zapatos del otro puede liderar un equipo. Cuando alguien no rinde como debería o su comportamiento no es el esperado, un buen líder debe indagar hasta identificar el por qué de lo que está sucediendo y, una vez identificado, ser capaz de sentir lo que el otro siente. Sólo de este modo, podrá ayudarlo a reencauzar su accionar.

3. Convicción

Una persona que pretende inculcar un modo de actuar, y hasta de pensar, en un grupo, debe estar plenamente convencido de aquello que aspira que el otro aprehenda. La convicción es la fuerza que trasciende las palabras, cuando alguien cuenta con ella, no será necesario explicar demasiado, es algo que le da vida propia a las ideas que se intentan transmitir.

4. Compasión

Para poder guiar es necesario involucrarse y vincularse con el grupo a cargo. Es muy importante que el líder cuente con instancias fuera del ámbito de trabajo con su equipo. Incluso, si no hay muchas oportunidades para esto, debe acercarse a las personas que tiene a cargo, de forma individual, en los momentos libres en el trabajo e interesarse por ellos, por sus familias, hobbies, miedos e incluso sentimientos. De esta manera se logra dotar a los empleados de un interés y compromiso mayor, pues sentirán que su líder se preocupa por ellos.

5. Saber callar

Es de suma importancia conocer cuando hablar y cuando callar. El arte de la conversación está basada en la escucha. Aunque suene poco ortodoxo o impráctico, a veces es mejor solo sentarse al final de la mesa y escuchar atentamente a lo que todos tienen que decir, sean los miembros de tu equipo o de la mesa directiva. Una vez que puedas dominar esta habilidad tendrás la capacidad de analizar toda la información recabada y sacar conclusiones, e incluso la solución al problema que puedan estar discutiendo. Solo concéntrate en la conversación, no asientes (o contradigas) ningún argumento y deja que los demás externen lo que tengan que decir.

6. Carisma

Por último, tenemos esta característica con la cual muy pocos tienen la dicha de nacer y unos cuántos pueden desarrollar. El carisma va en la forma de hablar, de pararse, de gesticular y hasta de vestirse. Lo que marca a una persona con carisma es el hecho de que mire a los ojos a su interlocutor y que éste último no se sienta amenazado ni mucho menos, sino apoyado. Una persona carismática tiene algo con lo que los demás se sienten identificados, lo cual lleva a que lo sigan y hagan lo que el líder manda, porque lo sentirán como algo placentero y no una imposición.

Sin lugar a dudas existen una infinidad de habilidades adicionales que todo buen líder deberá poseer para tener éxito en la gestión de recursos humanos, sin embargo, el empezar a practicar y dominar las anteriores 6 será un gran paso. Sal con tu equipo, ponlas en marcha y observa los resultados, seguramente serán 100% positivos, tanto para tu equipo y la empresa como para ti.

10 cosas que nunca debes hacer como líder

buen lider

Ser líder implica tener autoridad, tomar decisiones, repartir el trabajo y asegurarse de que todo salga bien. Pero también requiere de valores humanos y de saber cómo comunicarse, cómo trasmitir esas órdenes de manera respetuosa y efectiva.

Para que puedas cumplir con determinación pero en buenos términos, he aquí el decálogo de 10 cosas que nunca debes hacer como líder, de forma tal que la gestión del capital humano sea un éxito.

Gritar

Nunca debes gritar ni usar tonos de voz sarcásticos. Nada peor para el trabajador que se le falte el respeto o se le hagan críticas destructivas. A la hora de tener que hacer correcciones o de impartir órdenes, procura que siempre sea en privado y de manera cauta y respetuosa.

No felicitar cuando sea oportuno

No tengas miedo de motivar al trabajador cuando sea necesario. Un error frecuente es no felicitar a un empleado cuando ha logrado algún objetivo o se ha desempeñado exitosamente. El hacerlo lo motivará a ir por más.

Incumplir con lo prometido

Otro comportamiento frecuente es el de prometer y luego no cumplir. Ante la necesidad de lograr un resultado, muchos líderes prometen algo que luego olvidan o que simplemente no estaba a su alcance. Esto no sólo es jugar con las expectativas del trabajador, sino que también destruye su confianza.

No poner el ejemplo

Otro error es ser incongruente con lo que se exige: si pides puntualidad, deberás ser el primero en cumplir. De este modo, enseñarás con el ejemplo, al tiempo que ganarás credibilidad.

Ser pesimista

Nada peor para un trabajador que el tener un ejecutivo pesimista: como líder, debes incentivar y motivar. Esto no significa que no seas realista, pero sí que seas cauto y te reserves los comentarios negativos.

No escuchar las necesidades del equipo

Un jefe no solo debe tener en cuenta los objetivos de la empresa, sino también conocer las necesidades de sus subordinados. Saber qué necesitan o qué los motiva te será de utilidad para mantenerlos animados.

Perder de vista los resultados

Suele suceder también que en el afán diario por cumplir con las tareas, pierdas de vista por qué se hacen o cuáles son los objetivos del trabajo.

Ser inflexible

Si bien es cierto que el jefe es quien decide, no hay que ser cerrado a las opiniones de los demás. Muchas veces, otro punto de vista puede ser de gran utilidad para tomar la decisión más conveniente y correcta.

No separar cuestiones personales de las profesionales

Deberás también poder separar las cuestiones personales de las laborales. No olvides que diriges un grupo humano que trabaja con el fin de lograr un objetivo en común, donde los sentimientos de simpatía o apatía hacia algún trabajador deberán ser dejados de lado.

Ser “débil”

Así como no debes ser autoritario tampoco debes mostrarte demasiado débil. Un ejecutivo necesita proyectar fuerza y liderazgo. El mantenerse abierto y oír a tus colaboradores no implica que se aparten de los objetivos de la empresa.

En resumen, como líder debes saber coordinar el trabajo de forma tal que sea eficiente y que cumpla con los objetivos de la empresa, pero para ello deberás ser inteligente a la hora de comunicar y de relacionarte con tus subordinados.

¿Trabajo por objetivos o por horas?

¿Trabajo por objetivos o por horas?

Un tema que ha sido muy discutido en el mundo empresarial en los últimos años es la relación de las actividades laborales con la vida personal. Siempre será más saludable lograr un equilibrio entre ambas variables, aunque en ocasiones el empleado tenga la necesidad de permanecer más horas en la oficina de las que debería.

Un factor que está en cuestionamiento en esta problemática es la falta o exceso de productividad. Permanecer más de ocho horas (jornada laboral promedio) frente a una computadora no es sinónimo de rendimiento, pero esto no significa que se debe abusar de la flexibilidad de horario y ausentarse tras poco tiempo trabajado.

En este punto, los líderes empresariales se preguntan cuál es la mejor opción: ¿trabajo por objetivos o por horas?

Ventajas y desventajas

En el trabajo por horas las ventajas son pocas: los empleados están obligados a cumplir un horario laboral, aunque esto no determina si las tareas asignadas en el día se concluyen o no de manera satisfactoria. Además, las motivaciones para los trabajadores disminuyen y la rutina se vuelve pan de cada día. Por ende, la productividad cada vez es menor y se labora a un ritmo lento y apático.

Algunos líderes tienen un concepto errado en este sentido y creen que tener un horario es sinónimo de productividad,cuando la realidad es completamente diferente. Habrá individuos que obliguen a cumplir el horario con el argumento de que todos deben trabajar el mismo tiempo, sin excepciones. La clave aquí es qué tan fructífero y provechoso es el tiempo que pasan en la oficina.

Por el contrario, trabajar por objetivos es sinónimo de responsabilidad para el trabajador, ya que al tener clara la meta que le está exigiendo la empresa, él sabrá cómo administrar su tiempo para cumplirla. Como líder podrás calificar las habilidades del individuo a través de las funciones de su puesto y saber si cumple o no con los requisitos. Asimismo, podrás descubrir talentos y capacidades que de otra manera no habrías encontrado.

De igual manera, como responsable de la gestión del capital humano, tienes el compromiso de hacer sentir a cada uno de tus trabajadores que no son un número más en tu compañía, sino personas valiosas y con grandes habilidades. A través de esta modalidad de trabajar, los empleados saben lo que la empresa espera de ellos y ejecutan sus tareas a cambio de remuneraciones, e incluso bonos.

Las compañías deben adaptarse

El mercado laboral actual está regido por un método de trabajo por horas. En la mayoría de las entidades se le pide al empleado laborar un determinado tiempo a la semana, pero cumplir con este requisito es uno de los muchos factores que impiden al individuo disfrutar lo que hace. La frustración podría hacerse presente y, ¿de qué te sirve tener 100 individuos en tu compañía si todos están insatisfechos? Ha quedado claro que este no es el mejor método para elevar la productividad laboral, ni mucho menos cumplir con los objetivos establecidos. Entonces, ¿por qué sigue vigente?

Si lo que buscas es posicionar a tu compañía entre las mejores del mercado, contar con una plantilla laboral eficiente, satisfecha y lograr todas las metas propuestas en el día a día, entonces el trabajo por objetivos es la mejor opción. El mercado de hoy día lo solicita. No es cuestión de gustos, sino de adaptación. Las nuevas generaciones no quieren ser esclavos, sino individuos valiosos.

Asimismo, el trabajo por objetivos permite que las empresas exploten al máximo herramientas como los KPIs (indicadores clave de rendimiento), los cuales miden el desempeño de la compañía, concentrándose en el cómo se hacen las cosas e indicando qué tan efectivos se vuelven los procesos para alcanzar la meta fijada.

Al final la decisión es tuya, pero recuerda que trabajar por objetivos es la mejor manera de alcanzar la competitividad.

Liderazgo femenino, el valor que la empresa necesita

Liderazgo femenino, el valor que la empresa necesita

El liderazgo femenino el camino en el mundo empresarial no ha sido sencillo. Las trabas y obstáculos que se les presentan día a día son innegables. Sin embargo, su capacidad de aprendizaje y adaptación, así como sus ganas de salir adelante las han hecho sobresalir.

El recorrido es complicado, pero las líderes femeninas saben defenderse, traspasar límites, romper estereotipos y, sobre todo, ignorar prejuicios para conseguir sus objetivos trazados. No por nada los puestos directivos son ocupados, cada vez con mayor frecuencia, por mujeres. Un estudio realizado por Expert Market, reveló que a pesar de la brecha salarial y presencial en el mundo laboral, ellas se están posicionando fuertemente en el mercado empresarial.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) demuestran que a escala mundial, Jamaica es el país que cuenta con un mayor número de jefas (59.3% de los líderes); seguido por Colombia, con un liderazgo femenino de 53,1%; y Santa Lucía, con 52.3% de mujeres ocupando cargos directivos. Esto, en contraste con lugares como China, Japón y Corea del Sur, con 16.8%, 11.1% y 11% de mujeres líderes, respectivamente.

Las cualidades

Pero, ¿qué hace diferente a una mujer directiva? No es que las mujeres tengan súper poderes, sino que el liderazgo femenino simplemente cuenta con cualidades más desarrolladas que los hombres, por ejemplo:

  1. Cumplen sus sueños: La inmersión de las mujeres en el mundo empresarial no es en vano, pues muchas de ellas entran para lograr sus objetivos; dedican tiempo y esfuerzo suficiente para no dejarse vencer ante el primer obstáculo.

  2. Saben lo que quieren: Las mujeres líderes no dudan en sus decisiones; son capaces de todo y buscan la mejor forma de conseguirlo.

  3. Son testarudas: Luchar hasta el final y no dejarse vencer por nada, son algunas de sus características. Saben que la mayoría de sus colegas son hombres, pero saben desenvolverse en este medio y no se acobardan.

  4. Vida familiar vs. profesional: La importancia de sacar adelante sus proyectos es alta, pero tienen claro que hay vida después del trabajo. Son capaces de ser madres, hijas, esposas, hermanas, amigas y líderes, todo al mismo tiempo.

  5. Son realistas: Obtener el éxito no es fácil; saben que la realidad es dura, pero identifican lo bueno y lo malo de la situación, para sacar lo mejor de cada cosa.

¿Equidad de género?

Ante esto, aún hay un cuestionamiento que queda sin resolver: ¿por qué los hombres siguen dominando en puestos de liderazgo? Una infografía elaborada por el portal de Soy Entrepreneur con datos provistos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que en la sociedad mexicana las mujeres son menos arriesgadas que los hombres. Ellas esperan tener el 95% del control de un puesto para animarse a ocuparlo. El entorno sociocultural también tiene implicaciones, ya que a pesar de la liberación femenina y los esfuerzos que se hacen por eliminar barreras de género, los roles sociales que indican que una mujer debe estar en casa mientras que el hombre trabaja aún persisten arraigados.

También, el tema de combinar la vida personal con la vida profesional es complejo. El poco acceso a guarderías y los arduos horarios laborales no son una buena combinación. Ser esposa, madre y empresaria exitosa es un verdadero reto.

La situación es compleja, pero los resultados son contundentes. Se trabaja a pasos agigantados para aumentar el número de mujeres en puestos directivos. Pero, sin duda, la mejor manera de llevar a una empresa al éxito es trabajando en equipo, teniendo una adecuada gestión del capital humano y siendo un gran líder, sin importar el género.

Cómo manejar los rechazos en el proceso de reclutamiento

como manejar los rechazos en el proceso de seleccion

El proceso de reclutamiento de personal no es tarea fácil: hallar el perfil adecuado, seleccionar a los mejores, hacer entrevistas y negociar remuneraciones es un proceso complicado. El número de candidatos elegidos es proporcional a la cantidad de dificultades a las que te puedes enfrentar.

Tras un proceso arduo por fin elegiste a los mejores, quienes formarán parte de tu grupo selecto de empleados. Pero, ¿qué sucede con todos aquellos que has rechazado durante el proceso de reclutamiento? Seguramente no te has puesto a pensar como estos individuos podrían repercutir en tu empresa, el que no sean parte de ella no significa que no pueden afectarla o beneficiarla.

Un estudio de Manpower Group revela que durante el proceso de reclutamiento, 75% de los candidatos no recibe respuesta de parte de la compañía en la que presentaron solicitud, y esto se considera un error pues podría repercutir en su marca como empleador y complicar la atracción de talento.

La publicidad de boca en boca es la que más ayuda o perjudica a una empresa; por lo anterior, los posibles empleados analizarán más de una vez lo conveniente que sería trabajar en una empresa que no es capaz de mostrar atención a las personas que no han sido elegidas.

Además, las consecuencias no solo son de reputación, sino también monetarias, como lo revela el estudio #Confianza: El ingrediente Clave para “Marca Empleador” de Manpower: “las organizaciones saben que un mal reclutamiento puede reflejarse de la peor manera y en México sólo 5% de éstas usan esquemas que dan un trato distinto a cada candidato”.

Se explica que 8% de las malas experiencias de los candidatos, multiplicado por 250 contrataciones anuales que hace una compañía en promedio, origina una pérdida de ingresos de 400,000 dólares.

¿Cómo agradecer la participación?

Para manejar el rechazo en el proceso de reclutamiento parecería que la negatividad que pudiera generarse es el principal temor de los reclutadores, por lo que evitan a toda costa transmitir al candidato el mensaje de que no fue seleccionado.

Con el objetivo de facilitar esta situación y mejorar la gestión de tu capital humano, te ofrecemos algunos consejos para manejar adecuadamente los rechazos en el proceso de selección:

  1. Ser proactivo:No hagas la espera más dolorosa, cuando hayas decidido que no es la persona ideal para el puesto, díselo. Sé ético y deja que el candidato busque otras opciones laborales.

  2. Ofrece retroalimentación:No te extiendas, pero si es importante que expliques los motivos por los cuales decidiste rechazar sus servicios. Haz que estos comentarios sirvan para que el individuo pueda mejorar en futuras entrevistas. No olvides responder a las preguntas que le puedan surgir.

  3. Mantén el contacto:Dicta un dicho popular: “arrieros somos y en el camino andamos”; no cierres puertas y haz lo mejor que puedas para conservar esa relación, nunca sabes lo que podría suceder mañana en el ámbito profesional.

  4. Sé sincero:Las mentiras jamás son una solución, no las utilices. Maneja la situación con honestidad y sé genuino en tus palabras.

Recuerda no subestimar a tus posibles colaboradores en el proceso de reclutamiento, al final son ellos quienes tienen el poder en el mercado laboral; por más incentivos que ofrezcas, si una persona está inconforme, es probable que ese sentimiento se contagie a los demás.

Maternidad y trabajo, cada vez más fácil de enfrentar

embarazo y trabajo

La maternidad y el trabajo es un tema complejo, pues inclusión de las mujeres en el mundo laboral ha ido ganando terreno en las últimas décadas. Actualmente, las decisiones en las compañías son tomadas, en su mayoría, por hombres. Sin embargo, este tipo de prácticas disminuye poco a poco, como muestran las cifras de la CEPAL, que señalan que 4,2% de las grandes empresas en la región cuentan hoy en día con alguna mujer como presidenta o directora general.

En México, combinar maternidad y trabajo es un reto difícil de enfrentar. El camino aún es largo, pero se continúa avanzando. Las mujeres están empezando a tomar conciencia de que tienen el derecho, la posibilidad y la capacidad de desarrollar una vida profesional y personal al mismo tiempo.

En los últimos tiempos, ha habido en México muchos avances en materia de legislación sobre maternidad, que avalan que el periodo de licencia sea de 12 semanas (84 días). Esto únicamente sucede después de que la futura mamá trabajó por al menos 30 semanas durante los 12 meses anteriores al inicio del periodo.

La historia de la maternidad y el trabajo está tomando el mismo cauce en Perú, donde se acaba de extender la licencia por maternidad, al pasar de 90 a 98 días. En este régimen se establecen 49 días de descanso prenatal y 49 días de descanso post-natal (antes eran de 45 días en cada caso). Además, se declaró nulo el despido que tenga como motivo el embarazo, el nacimiento o cualquiera de sus consecuencias.

En contraste, en España, el mobbing maternal, es decir el acoso psicológico que sufre una trabajadora para conseguir que abandone voluntariamente su puesto laboral y no correrla por su embarazo, sigue siendo un riesgo para cualquier mujer. Las estadísticas no mienten: 18% de las colaboradoras embarazadas sufre presiones por parte de la empresa debido a su maternidad, mientras que cerca de 25% de las mujeres entre 18 y 25 años acaban siendo despedidas.

Finlandia, ejemplo a seguir

En otros países de Europa la historia es distinta, ya que tienen muy claro que ser madre es uno de los derechos de cualquier mujer, por lo que esta decisión no tiene porque interferir con su desarrollo profesional. La maternidad y el trabajo es entendido. Es así que a cada colaboradora que tiene un hijo se le entrega un colchón pequeño, una funda, una manta, un edredón, entre otras cosas. Esto forma parte de la ahora popular caja de cartón de Finlandia.

Por ser un país de primer mundo, se esperaría que Estados Unidos tuviera programas similares a los que ofrecen en Europa, sin embargo la historia de la maternidad y el trabajo se cuenta de diferente manera: en el país norteamericano las empresas con menos de 50 empleados no tienen obligación de ofrecer una seguridad pagada a las nuevas madres, incluso la mayoría tiene que volver a trabajar antes de los tres meses para no perder su puesto. Aunque para dedicarle tiempo al bebé, las madres tienen que emplear una combinación de varios recursos: baja por incapacidad temporal, baja por enfermedad, tiempo de vacaciones, días personales y un periodo de baja temporal sin sueldo.

Finalmente en México, a pesar de estar todavía “en pañales” en este tema, se está haciendo la lucha por tener mejores prácticas y se está implementando un programa similar al de Finlandia llamado Cunas CDMX, donde el gobierno del Distrito Federal busca que los bebés cuenten con elementos de calidad e higiene después de nacer.

Como se mencionaba al inicio, el camino es largo, pero no imposible: los gobiernos de diferentes países están implementando programas para evitar el despido de las mujeres embarazadas, y así apoyarlas en su desarrollo personal y profesional.

Cómo fomentar el liderazgo en los empleados

liderazgo en empleados

¿Cómo fomentar el liderazgo en los empleados? ¿Cuántas veces hemos escuchado que el talento humano es la clave del éxito de la empresa?, ¡muchas!, ¿pero realmente los líderes están haciendo caso de esta afirmación? Parecieran olvidar que el crecimiento de la compañía no sólo depende de sus habilidades para dirigir el equipo, sino que cada miembro de la misma es tan importante que sería ideal que también se desarrollara liderazgo en los empleados.

Lo anterior no significa que debe dejar de existir un líder grupal que inspire confianza, enseñe y motive a los colaboradores; sin embargo, la clave está en que quienes lo rodean deben ser capaces de desenvolverse y transmitir lo mismo, que tomen decisiones y faciliten la experiencia de los clientes o usuarios.

Si bien, hay empleados que están a gusto recibiendo órdenes y evitándose complicaciones por no tomar decisiones, es imprescindible que como gestor de capital humano busques siempre la manera de fomentar el liderazgo en los empleados.

A continuación, te brindamos cinco tips para desarrollar un plan de construcción de liderazgo en los empleados:

  1. El primer paso es identificar a los empleados que están realizando actividades que requieren de una formación adicional. Selecciona a los que tienen habilidades sobresalientes, que trabajen en equipo, brinden apoyo a sus compañeros y se comprometan con el cumplimiento de objetivos empresariales.

  2. El segundo punto consiste en establecer metas reales y viables para el grupo. Observa qué es lo que necesitan mejorar y en cuánto tiempo sería posible conseguir el cambio. Al final del proceso establecido, evalúa a cada uno de los colaboradores y ajusta, de ser necesario, los objetivos o metas.

  3. Compartir la información y dejar que tus empleados tomen decisiones. Interactúa con cada persona, muéstrales la forma correcta de hacer las cosas y los beneficios que se obtienen al tener el control en un proyecto; coordina tu organización y bríndales la oportunidad de expresar sus opiniones y tomar las decisiones pertinentes, puede que te lleves alguna sorpresa.

  4. Contagiar la pasión de liderar, incentivarlos y asegurarte de que todos conozcan la misión de la compañía, mostrándoles el valor del compromiso. De igual manera, en la búsqueda de nuevo personal, selecciona sólo a aquellos que muestren pasión y entusiasmo por el proyecto y por las metas que pueden alcanzarse.

  5. Mostrar las razones por las que los recién llegados van a desarrollar el liderazgo; los nuevos integrantes en el equipo siempre dan una nueva visión. Para empezar, colócalos inmediatamente en las actividades diarias para que se sientan bienvenidos, aprovecha las ideas frescas y el desafío que traerá para la organización una forma nueva de desempeñarse.

Quizá, para algunos líderes, la idea de tener un grupo con las mismas características que él puede resultar amenazante, pero no hay nada que temer cuando el esfuerzo se hace en equipo y los resultados benefician a cada uno de los integrantes con el liderazgo en los empleados.

Además, cuando los colaboradores tienen claro el rol que van a desempeñar y conocen sus responsabilidades, existe la seguridad de que la productividad, innovación y respuesta a los problemas se hacen presentes.

Cómo ser un buen jefe

buen jefe

¿Cómo ser un buen jefe? El salir a la calle y cruzarnos con personas complicadas no representa mayor problema, pero ¿qué sucede cuando este tipo de encuentros son a diario y en el lugar de trabajo? Peor aún, cuando es el jefe directo quien siempre está de mal humor.

El hecho de no estar a gusto en un empleo no sólo perjudica la productividad laboral, sino también el estado de ánimo de todos los colaboradores. Es evidente que nadie quiere trabajar en un lugar conflictivo, pero también es cierto que en este tipo de actividades es imposible elegir a los jefes y compañeros.

He aquí la importancia de contar con líderes capaces de controlar sus estados de ánimo. Los líderes infelices no sólo dejan de inspirar confianza en el equipo de trabajo, sino también pierden de vista los objetivos de la empresa, pierden interés en la gestión de capital humano y lo único que consiguen es que la gente se vaya de la compañía o baje su productividad.

Si bien es cierto que hay que aprender a relacionarse con cualquier tipo de individuos, no hay que olvidar que la mejor manera de cumplir con las obligaciones laborales es bajo un ambiente agradable y satisfactorio. La pregunta es ¿cómo ser un buen jefe?, por ello te presentamos una lista de cualidades que debe tener un líder agradable, feliz y capaz de lograr sus metas:

  1. Ser honesto. Se dice por allí que no existe peor enemigo que uno mismo. El tema de culpar y responsabilizar a alguien más por los errores se vuelve común en los jefes infelices. La clave está en responsabilizarse de las actividades que le corresponden, cumplir con los roles y objetivos establecidos y eliminar cualquier situación de frustración que, de no ser controlada, puede ser un sentimiento que se instaure en la mente y, junto con otras creencias nocivas, pueda detonar en un futuro.

  2. Cambiar de actitud. Este tipo de líderes no tiene ni idea de que algo anda mal y muy pocos trabajadores serán capaces de acercarse a platicar sobre su actitud. Sin embargo, es importante que si no te sientes a gusto con la actitud de tu líder, lo aclares desde un principio; así evitarás situaciones complejas a largo plazo.

  3. Ser perseverante. Poseer esta habilidad es como tener varias puertas abiertas ante los colaboradores. La experiencia y los casos de éxito demuestran que no dar nada por sentado y luchar hasta conseguir el objetivo es una muestra de confianza para todos aquellos que dependen de las decisiones del jefe.

  4. Lograr visibilidad. El discurso puede ser el mejor y los empleados los más motivados, pero si nunca se da la cara, si sólo se conoce la voz, la imagen del líder simplemente no despunta. La gente busca a otras personas para trabajar, para hablar, para preguntar acerca de los nuevos proyectos.

El mismo tema es recíproco: así como un buen líder no tolera a la gente que no demuestra compromiso, los colaboradores tampoco soportan desarrollarse en un ambiente desorganizado, donde el dirigente, además, muestra un mal carácter. Hay que aprender a ser equitativos y demostrar nuestras capacidades de la mejor manera posible.

Los 7 retos de un CEO

retos de un CEO

¿CEO de una empresa? Seguramente uno de tus propósitos en este nuevo año es llevar a tu equipo y a tu compañía al éxito, pero habrá retos.

Es momento de analizar los errores y los aciertos, aprender de ellos y seguir adelante; lo que has vivido durante estos últimos meses te han marcado tanto en lo personal como en lo profesional. Plantéate nuevas metas y delinea los caminos a seguir en los próximos meses.

Te presentamos los 7 retos de un CEO:

  1. Ser innovador. La innovación es una valiosa estrategia para hacer crecer los negocios, pero esto suele representar un reto para los CEOs de las empresas. La renovación y creación de nuevos productos y servicios no sólo ofrecen mayores opciones a los usuarios, sino que aumentan la productividad y competitividad de la compañía. Los expertos aseguran que “es un modelo de negocios que transforma productos, servicios, personales, relaciones”.

  2. Motivar al equipo. Un grupo de colaboradores que traiga la camiseta puesta, que se comprometa con la empresa y se apasione con su trabajo, sólo se consigue si el líder se involucra en las actividades de la compañía, cuida los intereses de los trabajadores, los recompensa por su esfuerzo y les brinda las mejores oportunidades personales y profesionales. El esfuerzo debe ser mutuo y equitativo: si quieres un equipo productivo, otórgales las herramientas que les permita cumplir las metas.

  3. Nuevos clientes. Los usuarios que consumen tus productos o servicios deben ser leales a tu marca. Sin embargo, otro de los muchos retos de un CEO radica en la importancia de atraer nuevos clientes que permitan hacer crecer el negocio y generar mayores ingresos. Recuerda que la empresa que lideras debe tener como estandarte la atención a los clientes. Reconociendo que son ellos quienes hacen que sigas en pie, te dará la oportunidad de brindarles mejores servicios y cubrir sus necesidades.

  4. Líder verde. El tema de la responsabilidad social no es una moda, sino una necesidad. Diferentes sectores han hecho del cuidado del medio ambiente su estandarte. El tema del cambio climático se ha vuelto cada vez más un reto notable de un CEO, por ejemplo, se ha vuelto crucial; si como empresa puedes aportar tu granito de arena, no dudes en hacerlo. además, tanto empleados como clientes prefieren ser parte de una empresa responsable que se involucre en temas sociales y ecológicos.

  5. Poner el ejemplo. No puedes exigir a tus empleados que cumplan un horario de oficina, que lleguen temprano, que realicen sus actividades, si tú no lo haces. Como líder es importante que pongas el ejemplo y demuestres que cumples con lo que exiges. Si aprecias que otros te respeten, esfuérzate por respetarlos también.

  6. Vida personal. Cumplir con las actividades laborales y lograr los objetivos de la empresa es la prioridad para ti y para tus colaboradores, pero esto no quiere decir que tengan que sacrificar su vida personal. Una buena gestión de tiempo es la clave para combinar ambos roles. Lo que menos quieres es tener empleados frustrados y desanimados por no tener momentos de recreación; dales su espacio y enséñales que lo importante es cumplir con las metas, no con 8 horas de oficina que, en muchas ocasiones, no son productivas.

  7. Diversión. Una estructura cuadrada y de liderazgo vertical no es más que un calvario para los trabajadores, los momentos de recreación son importantes; las horas laborales también pueden ser divertidas. Organiza comidas los viernes, actividades extramuros para fortalecer el trabajo en equipo, dinámicas donde las recompensas sean boletos para el cine, teatro, masajes, etcétera; las opciones son infinitas.

Hoy en día posicionarse en el mercado no es sencillo, retener a los colaboradores tampoco, pero nada es imposible, es cuestión de generar estrategias que favorezcan a todos los sectores involucrados en la compañía. Recuerda que en este nuevo año tienes 365 oportunidades para mejorar tu liderazgo, desarrollar el talento en tu empresa y convertir a tu equipo de trabajo en una gran familia.

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