Cómo fomentar la colaboración en los empleados

colaboración laboral

“Todos para uno, uno para todos”.

Alejandro Dumas.

La colaboración es para muchos teóricos e instituciones, uno de los valores más importantes y que lleva al crecimiento y logro de objetivos. Está definida según el diccionario de “120 competencias integrales” de Johnny Tarcica y Marco Macis, como: “Actitud proclive a la ayuda y apoyo a otros de manera desinteresada”.


¿Pero que implica ser una persona colaborativa?

  • Trabajar con otros de forma interdependiente, no de forma separada o compitiendo.
  • Valorar las diferencias personales y culturales.
  • Ser partícipe de la interacción cara a cara y trabajar las habilidades sociales.
  • Entender los objetivos empresariales como un fin común.
  • Compartir tanto responsabilidades como logros.
  • Generar confianza, misma que crece cuando en los equipos existe una dimensión social, sé es auto suficiente e incluyente.

Con lo anterior se puede decir que, la colaboración es una de las competencias básicas y claves no solo para la empresa sino para la sociedad, ya que ésta genera sinergia entre los miembros permitiendo los cambios e innovaciones. Es fundamental que cada institución y colaborador, trabaje en el mejor desarrollo de la empresa, porque de lo contrario, es fácil llegar al fracaso. ¿Así que cómo potencializarla?

Por fortuna es uno de los temas que más se está tomando en cuenta dentro de las organizaciones, y hay gran cantidad de información y recomendaciones para fomentar la cultura colaborativa, como:

  • Organizar trabajos en pequeños grupos: el recurso humano como parte de un equipo jamás se debe olvidar.

  • Celebrar en conjunto los éxitos: un objetivo alcanzado no es resultado de una sola cabeza, se debe reconocer la participación de todos los involucrados.

  • Asignar roles complementarios: identificar las diferentes características, fortalezas y estilos ayuda a mejorar y complementar el resultado.

  • Compartir conocimiento: mantener una fuente de información de fácil acceso para todos.

  • Abrir redes de comunicación: ya sea por medio de redes sociales empresariales o videoconferencias.

  • Promover la unión: actividades de integración dentro o fuera de la empresa, permite que los colaboradores se conozcan más y se genere un sentido de compañerismo  y pertenencia.

  • Incentivar: reconocer el trabajo de otros incluyendo la opinión de todos. Motivar a que los empleados piensen por sí mismos en lugar de seguir ciegamente, eso mantendrá siempre las puertas abiertas a la innovación.

  • Tomar cartas en el asunto cuando de cuestiones negativas se trate: se debe actuar hacia lo que va en contra de un buen ambiente.

Y… cómo colaborador, ¿qué toca hacer?

  • Mantener siempre la comunicación activa, escuchar y aportar.
  • No hablar de lo que no sé está seguro, puede generar malos entendidos y por consiguiente mala convivencia.
  • Respetar el trabajo de otros.
  • Compartir información, el éxito de una organización beneficia a todos.

La colaboración es tan importante que de no implementarla y trabajarla se puede perder la visión global de los objetivos y como resultado llegar directo al fracaso.

Estos son algunos materiales de apoyo en línea para consultar:

* Para informarte sobre cursos y talleres da clic aquí.
* Lee el libro “La colaboración comienza con usted” de Ken Blanchard.

5 Beneficios de Trabajar en la Nube

información en la nube

La adopción de la tecnología es inevitable, herramientas digitales que facilitan las actividades diarias, mediante el trabajo en la nube, se están haciendo presentes en todos los sectores, y el mercado laboral no es la excepción.

Dispositivos móviles como smartphones y tablets llegaron no sólo para facilitar las actividades cotidianas, sino para romper las fronteras entre el mundo físico y el digital. Y es que los profesionales, especialmente los pertenecientes a nuevas generaciones, se apoyan en estos equipos para ingresar a la nube.

Este nuevo modelo de servicio de trabajar en la nube permite guardar información en Internet y acceder a ella en el momento que sea necesario.

La nube está revolucionando la forma de trabajo en las empresas.

Y aunque todavía hay quienes se resisten al uso de estas plataformas, la realidad es que apuestan por ellas cuando de eficientizar actividades se trata. No hay duda que las compañías, ahora, están invirtiendo en una comunidad móvil donde trabajadores y líderes se comuniquen en tiempo real sin importar el lugar donde se encuentren.

Dale el sí a la nube

La tendencia de usar este tipo de plataformas colaborativas va en aumento. Las soluciones y alternativas que éstas ofrecen no son nada despreciables, al contrario, satisfacen grandes necesidades de las compañías. A continuación los principales beneficios de trabajar en la nube:

  1. Movilidad. Debido a que los archivos de la organización están almacenados en Internet, no se necesita estar en un espacio físico determinado o estar cargando con un paquete de papeles para acceder a ellos. Basta con tener un dispositivo tecnológico conectado a una red para consultarlos.

  2. Trabajo colaborativo. Compartir documentos en la nube conduce directamente a una mayor colaboración de los usuarios que tiene acceso a ellos. Múltiples profesionales, ubicados en lugares remotos, pueden colaborar fácilmente en los proyectos, opinar respecto al desempeño de los demás y asegurarse de que están trabajando en la última versión del archivo, ya que la nube siempre alberga el documento más reciente.

  3. Reducción de gastos. Puesto que un mismo programa es compartido por muchos usuarios, no hay necesidad de comprar una copia individual para cada integrante, lo que abarata los precios de las aplicaciones. Además, el ahorro también se hace en los dispositivos, ya que se puede utilizar cualquier herramienta tecnológica, como smartphones y tablets, para acceder a los documentos. No hay que olvidar que tampoco se invierte en mantenimiento o solución de problemas informáticos, ya que el proveedor de la nube es quien se asegura que el servidor funcione sin inconvenientes.

  4. Escalabilidad. Este punto se vuelve crucial para las empresas. Y es que un sistema informático se vuelve escalable únicamente si crece para satisfacer las necesidades más exigentes de los colaboradores: la nube lo hace, esta plataforma colaborativa garantiza que, según lo requerido, se aumente la capacidad de proceso o el almacenamiento de la herramienta, lo que además optimiza los recursos en todo momento.

  5. Updates. Una de las ventajas que tienen las empresas que contratan un sistema informático es que tienen la posibilidad de actualizar constantemente el software. De hecho, ni siquiera tienen porqué preocuparse de esta actividad, ya que el proveedor del servicio es el que se encarga de instalar las nuevas funcionalidades de la herramienta, por lo que se puede decir que las mejoras se hacen automáticamente sin afectaciones negativas al usuario.

A favor de la seguridad

Una de las dudas más comunes que se tienen sobre la nube es acerca de su seguridad; la realidad es que la información no corre ningún peligro. Las industrias que desarrollan estas plataformas están certificadas internacionalmente para evitar amenazas cibernéticas.

Los proveedores se encargan de proteger adecuadamente la información de la compañía a la que prestan el servicio; se aseguran de instalar un firewall y una serie de controles y procedimientos que ayudan a identificar y desviar ataques cibernéticos. Además, se cuenta con múltiples enlaces a la red para garantizar la continuidad y disponibilidad del servicio, equilibrando así el tráfico saliente y entrante para garantizar el buen funcionamiento.

Ejemplos de como utilizar la nube

Existen servicios que facilitan la gestión de talento, en donde el líder del área de recursos humanos puede crear proyectos e ir agregando a los integrantes que se encargarán de desarrollarlos; de esta manera evalúa su desempeño, los califica según las actividades realizadas y –a través de un chat– puede ofrecer retroalimentación directamente.

Lo mismo sucede en el área de ventas, donde al trabajar en la nube, los profesionales pueden registrar, gestionar y analizar toda la actividad de los clientes en un solo lugar. De hecho, permiten generar campañas personalizadas, según las necesidades de cada usuario, y de esta manera cerrar acuerdos más rápido. Asimismo, registrar llamadas, responder a clientes potenciales y brindar una experiencia de venta satisfactoria que garantice una segunda compra.

Como podemos darnos cuenta, adoptar el trabajar en la nube como forma de trabajo es sencillo y sólo basta supervisar la plataforma, integrar a los miembros del equipo, gestionar la primera actividad a realizar y supervisar que todo vaya viento en popa. 

Aprovecha los beneficios que la tecnología tiene para ti y tus Recursos Humanos con PeopleCloud. 

6 habilidades de un buen líder

habilidades de un lider

Un buen líder ¿nace o se hace?, la respuesta es indefectiblemente que AMBAS. El buen líder es una combinación de características innatas con ciertas habilidades que se desarrollan a lo largo de la vida para convertir a esa persona en un referente, en un modelo a seguir. En este artículo, analizaremos las 6 habilidades de un buen líder.


¿Qué se necesita para ser un buen líder?

1. Inteligencia emocional

Esta habilidad, relacionada a las emociones y a los vínculos, actuará como mediadora en los conflictos y afianzará las fortalezas de cada uno de los individuos del grupo a cargo del líder, a la vez que, de forma indefectible, fortalecerá al grupo. Este tipo de inteligencia ayuda a identificar los aspectos del comportamiento de los integrantes del equipo que están bien y los que deben mejorar y por qué.

2. Empatía

Nadie que no sea capaz de ponerse en los zapatos del otro puede liderar un equipo. Cuando alguien no rinde como debería o su comportamiento no es el esperado, un buen líder debe indagar hasta identificar el por qué de lo que está sucediendo y, una vez identificado, ser capaz de sentir lo que el otro siente. Sólo de este modo, podrá ayudarlo a reencauzar su accionar.

3. Convicción

Una persona que pretende inculcar un modo de actuar, y hasta de pensar, en un grupo, debe estar plenamente convencido de aquello que aspira que el otro aprehenda. La convicción es la fuerza que trasciende las palabras, cuando alguien cuenta con ella, no será necesario explicar demasiado, es algo que le da vida propia a las ideas que se intentan transmitir.

4. Compasión

Para poder guiar es necesario involucrarse y vincularse con el grupo a cargo. Es muy importante que el líder cuente con instancias fuera del ámbito de trabajo con su equipo. Incluso, si no hay muchas oportunidades para esto, debe acercarse a las personas que tiene a cargo, de forma individual, en los momentos libres en el trabajo e interesarse por ellos, por sus familias, hobbies, miedos e incluso sentimientos. De esta manera se logra dotar a los empleados de un interés y compromiso mayor, pues sentirán que su líder se preocupa por ellos.

5. Saber callar

Es de suma importancia conocer cuando hablar y cuando callar. El arte de la conversación está basada en la escucha. Aunque suene poco ortodoxo o impráctico, a veces es mejor solo sentarse al final de la mesa y escuchar atentamente a lo que todos tienen que decir, sean los miembros de tu equipo o de la mesa directiva. Una vez que puedas dominar esta habilidad tendrás la capacidad de analizar toda la información recabada y sacar conclusiones, e incluso la solución al problema que puedan estar discutiendo. Solo concéntrate en la conversación, no asientes (o contradigas) ningún argumento y deja que los demás externen lo que tengan que decir.

6. Carisma

Por último, tenemos esta característica con la cual muy pocos tienen la dicha de nacer y unos cuántos pueden desarrollar. El carisma va en la forma de hablar, de pararse, de gesticular y hasta de vestirse. Lo que marca a una persona con carisma es el hecho de que mire a los ojos a su interlocutor y que éste último no se sienta amenazado ni mucho menos, sino apoyado. Una persona carismática tiene algo con lo que los demás se sienten identificados, lo cual lleva a que lo sigan y hagan lo que el líder manda, porque lo sentirán como algo placentero y no una imposición.

Sin lugar a dudas existen una infinidad de habilidades adicionales que todo buen líder deberá poseer para tener éxito en la gestión de recursos humanos, sin embargo, el empezar a practicar y dominar las anteriores 6 será un gran paso. Sal con tu equipo, ponlas en marcha y observa los resultados, seguramente serán 100% positivos, tanto para tu equipo y la empresa como para ti.

10 cosas que nunca debes hacer como líder

buen lider

Ser líder implica tener autoridad, tomar decisiones, repartir el trabajo y asegurarse de que todo salga bien. Pero también requiere de valores humanos y de saber cómo comunicarse, cómo trasmitir esas órdenes de manera respetuosa y efectiva.

Para que puedas cumplir con determinación pero en buenos términos, he aquí el decálogo de 10 cosas que nunca debes hacer como líder, de forma tal que la gestión del capital humano sea un éxito.

Gritar

Nunca debes gritar ni usar tonos de voz sarcásticos. Nada peor para el trabajador que se le falte el respeto o se le hagan críticas destructivas. A la hora de tener que hacer correcciones o de impartir órdenes, procura que siempre sea en privado y de manera cauta y respetuosa.

No felicitar cuando sea oportuno

No tengas miedo de motivar al trabajador cuando sea necesario. Un error frecuente es no felicitar a un empleado cuando ha logrado algún objetivo o se ha desempeñado exitosamente. El hacerlo lo motivará a ir por más.

Incumplir con lo prometido

Otro comportamiento frecuente es el de prometer y luego no cumplir. Ante la necesidad de lograr un resultado, muchos líderes prometen algo que luego olvidan o que simplemente no estaba a su alcance. Esto no sólo es jugar con las expectativas del trabajador, sino que también destruye su confianza.

No poner el ejemplo

Otro error es ser incongruente con lo que se exige: si pides puntualidad, deberás ser el primero en cumplir. De este modo, enseñarás con el ejemplo, al tiempo que ganarás credibilidad.

Ser pesimista

Nada peor para un trabajador que el tener un ejecutivo pesimista: como líder, debes incentivar y motivar. Esto no significa que no seas realista, pero sí que seas cauto y te reserves los comentarios negativos.

No escuchar las necesidades del equipo

Un jefe no solo debe tener en cuenta los objetivos de la empresa, sino también conocer las necesidades de sus subordinados. Saber qué necesitan o qué los motiva te será de utilidad para mantenerlos animados.

Perder de vista los resultados

Suele suceder también que en el afán diario por cumplir con las tareas, pierdas de vista por qué se hacen o cuáles son los objetivos del trabajo.

Ser inflexible

Si bien es cierto que el jefe es quien decide, no hay que ser cerrado a las opiniones de los demás. Muchas veces, otro punto de vista puede ser de gran utilidad para tomar la decisión más conveniente y correcta.

No separar cuestiones personales de las profesionales

Deberás también poder separar las cuestiones personales de las laborales. No olvides que diriges un grupo humano que trabaja con el fin de lograr un objetivo en común, donde los sentimientos de simpatía o apatía hacia algún trabajador deberán ser dejados de lado.

Ser “débil”

Así como no debes ser autoritario tampoco debes mostrarte demasiado débil. Un ejecutivo necesita proyectar fuerza y liderazgo. El mantenerse abierto y oír a tus colaboradores no implica que se aparten de los objetivos de la empresa.

En resumen, como líder debes saber coordinar el trabajo de forma tal que sea eficiente y que cumpla con los objetivos de la empresa, pero para ello deberás ser inteligente a la hora de comunicar y de relacionarte con tus subordinados.

¿Trabajo por objetivos o por horas?

¿Trabajo por objetivos o por horas?

Un tema que ha sido muy discutido en el mundo empresarial en los últimos años es la relación de las actividades laborales con la vida personal. Siempre será más saludable lograr un equilibrio entre ambas variables, aunque en ocasiones el empleado tenga la necesidad de permanecer más horas en la oficina de las que debería.

Un factor que está en cuestionamiento en esta problemática es la falta o exceso de productividad. Permanecer más de ocho horas (jornada laboral promedio) frente a una computadora no es sinónimo de rendimiento, pero esto no significa que se debe abusar de la flexibilidad de horario y ausentarse tras poco tiempo trabajado.

En este punto, los líderes empresariales se preguntan cuál es la mejor opción: ¿trabajo por objetivos o por horas?

Ventajas y desventajas

En el trabajo por horas las ventajas son pocas: los empleados están obligados a cumplir un horario laboral, aunque esto no determina si las tareas asignadas en el día se concluyen o no de manera satisfactoria. Además, las motivaciones para los trabajadores disminuyen y la rutina se vuelve pan de cada día. Por ende, la productividad cada vez es menor y se labora a un ritmo lento y apático.

Algunos líderes tienen un concepto errado en este sentido y creen que tener un horario es sinónimo de productividad,cuando la realidad es completamente diferente. Habrá individuos que obliguen a cumplir el horario con el argumento de que todos deben trabajar el mismo tiempo, sin excepciones. La clave aquí es qué tan fructífero y provechoso es el tiempo que pasan en la oficina.

Por el contrario, trabajar por objetivos es sinónimo de responsabilidad para el trabajador, ya que al tener clara la meta que le está exigiendo la empresa, él sabrá cómo administrar su tiempo para cumplirla. Como líder podrás calificar las habilidades del individuo a través de las funciones de su puesto y saber si cumple o no con los requisitos. Asimismo, podrás descubrir talentos y capacidades que de otra manera no habrías encontrado.

De igual manera, como responsable de la gestión del capital humano, tienes el compromiso de hacer sentir a cada uno de tus trabajadores que no son un número más en tu compañía, sino personas valiosas y con grandes habilidades. A través de esta modalidad de trabajar, los empleados saben lo que la empresa espera de ellos y ejecutan sus tareas a cambio de remuneraciones, e incluso bonos.

Las compañías deben adaptarse

El mercado laboral actual está regido por un método de trabajo por horas. En la mayoría de las entidades se le pide al empleado laborar un determinado tiempo a la semana, pero cumplir con este requisito es uno de los muchos factores que impiden al individuo disfrutar lo que hace. La frustración podría hacerse presente y, ¿de qué te sirve tener 100 individuos en tu compañía si todos están insatisfechos? Ha quedado claro que este no es el mejor método para elevar la productividad laboral, ni mucho menos cumplir con los objetivos establecidos. Entonces, ¿por qué sigue vigente?

Si lo que buscas es posicionar a tu compañía entre las mejores del mercado, contar con una plantilla laboral eficiente, satisfecha y lograr todas las metas propuestas en el día a día, entonces el trabajo por objetivos es la mejor opción. El mercado de hoy día lo solicita. No es cuestión de gustos, sino de adaptación. Las nuevas generaciones no quieren ser esclavos, sino individuos valiosos.

Asimismo, el trabajo por objetivos permite que las empresas exploten al máximo herramientas como los KPIs (indicadores clave de rendimiento), los cuales miden el desempeño de la compañía, concentrándose en el cómo se hacen las cosas e indicando qué tan efectivos se vuelven los procesos para alcanzar la meta fijada.

Al final la decisión es tuya, pero recuerda que trabajar por objetivos es la mejor manera de alcanzar la competitividad.

Liderazgo femenino, el valor que la empresa necesita

Liderazgo femenino, el valor que la empresa necesita

El liderazgo femenino el camino en el mundo empresarial no ha sido sencillo. Las trabas y obstáculos que se les presentan día a día son innegables. Sin embargo, su capacidad de aprendizaje y adaptación, así como sus ganas de salir adelante las han hecho sobresalir.

El recorrido es complicado, pero las líderes femeninas saben defenderse, traspasar límites, romper estereotipos y, sobre todo, ignorar prejuicios para conseguir sus objetivos trazados. No por nada los puestos directivos son ocupados, cada vez con mayor frecuencia, por mujeres. Un estudio realizado por Expert Market, reveló que a pesar de la brecha salarial y presencial en el mundo laboral, ellas se están posicionando fuertemente en el mercado empresarial.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) demuestran que a escala mundial, Jamaica es el país que cuenta con un mayor número de jefas (59.3% de los líderes); seguido por Colombia, con un liderazgo femenino de 53,1%; y Santa Lucía, con 52.3% de mujeres ocupando cargos directivos. Esto, en contraste con lugares como China, Japón y Corea del Sur, con 16.8%, 11.1% y 11% de mujeres líderes, respectivamente.

Las cualidades

Pero, ¿qué hace diferente a una mujer directiva? No es que las mujeres tengan súper poderes, sino que el liderazgo femenino simplemente cuenta con cualidades más desarrolladas que los hombres, por ejemplo:

  1. Cumplen sus sueños: La inmersión de las mujeres en el mundo empresarial no es en vano, pues muchas de ellas entran para lograr sus objetivos; dedican tiempo y esfuerzo suficiente para no dejarse vencer ante el primer obstáculo.

  2. Saben lo que quieren: Las mujeres líderes no dudan en sus decisiones; son capaces de todo y buscan la mejor forma de conseguirlo.

  3. Son testarudas: Luchar hasta el final y no dejarse vencer por nada, son algunas de sus características. Saben que la mayoría de sus colegas son hombres, pero saben desenvolverse en este medio y no se acobardan.

  4. Vida familiar vs. profesional: La importancia de sacar adelante sus proyectos es alta, pero tienen claro que hay vida después del trabajo. Son capaces de ser madres, hijas, esposas, hermanas, amigas y líderes, todo al mismo tiempo.

  5. Son realistas: Obtener el éxito no es fácil; saben que la realidad es dura, pero identifican lo bueno y lo malo de la situación, para sacar lo mejor de cada cosa.

¿Equidad de género?

Ante esto, aún hay un cuestionamiento que queda sin resolver: ¿por qué los hombres siguen dominando en puestos de liderazgo? Una infografía elaborada por el portal de Soy Entrepreneur con datos provistos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que en la sociedad mexicana las mujeres son menos arriesgadas que los hombres. Ellas esperan tener el 95% del control de un puesto para animarse a ocuparlo. El entorno sociocultural también tiene implicaciones, ya que a pesar de la liberación femenina y los esfuerzos que se hacen por eliminar barreras de género, los roles sociales que indican que una mujer debe estar en casa mientras que el hombre trabaja aún persisten arraigados.

También, el tema de combinar la vida personal con la vida profesional es complejo. El poco acceso a guarderías y los arduos horarios laborales no son una buena combinación. Ser esposa, madre y empresaria exitosa es un verdadero reto.

La situación es compleja, pero los resultados son contundentes. Se trabaja a pasos agigantados para aumentar el número de mujeres en puestos directivos. Pero, sin duda, la mejor manera de llevar a una empresa al éxito es trabajando en equipo, teniendo una adecuada gestión del capital humano y siendo un gran líder, sin importar el género.

Cómo fomentar el liderazgo en los empleados

liderazgo en empleados

¿Cómo fomentar el liderazgo en los empleados? ¿Cuántas veces hemos escuchado que el talento humano es la clave del éxito de la empresa?, ¡muchas!, ¿pero realmente los líderes están haciendo caso de esta afirmación? Parecieran olvidar que el crecimiento de la compañía no sólo depende de sus habilidades para dirigir el equipo, sino que cada miembro de la misma es tan importante que sería ideal que también se desarrollara liderazgo en los empleados.

Lo anterior no significa que debe dejar de existir un líder grupal que inspire confianza, enseñe y motive a los colaboradores; sin embargo, la clave está en que quienes lo rodean deben ser capaces de desenvolverse y transmitir lo mismo, que tomen decisiones y faciliten la experiencia de los clientes o usuarios.

Si bien, hay empleados que están a gusto recibiendo órdenes y evitándose complicaciones por no tomar decisiones, es imprescindible que como gestor de capital humano busques siempre la manera de fomentar el liderazgo en los empleados.

A continuación, te brindamos cinco tips para desarrollar un plan de construcción de liderazgo en los empleados:

  1. El primer paso es identificar a los empleados que están realizando actividades que requieren de una formación adicional. Selecciona a los que tienen habilidades sobresalientes, que trabajen en equipo, brinden apoyo a sus compañeros y se comprometan con el cumplimiento de objetivos empresariales.

  2. El segundo punto consiste en establecer metas reales y viables para el grupo. Observa qué es lo que necesitan mejorar y en cuánto tiempo sería posible conseguir el cambio. Al final del proceso establecido, evalúa a cada uno de los colaboradores y ajusta, de ser necesario, los objetivos o metas.

  3. Compartir la información y dejar que tus empleados tomen decisiones. Interactúa con cada persona, muéstrales la forma correcta de hacer las cosas y los beneficios que se obtienen al tener el control en un proyecto; coordina tu organización y bríndales la oportunidad de expresar sus opiniones y tomar las decisiones pertinentes, puede que te lleves alguna sorpresa.

  4. Contagiar la pasión de liderar, incentivarlos y asegurarte de que todos conozcan la misión de la compañía, mostrándoles el valor del compromiso. De igual manera, en la búsqueda de nuevo personal, selecciona sólo a aquellos que muestren pasión y entusiasmo por el proyecto y por las metas que pueden alcanzarse.

  5. Mostrar las razones por las que los recién llegados van a desarrollar el liderazgo; los nuevos integrantes en el equipo siempre dan una nueva visión. Para empezar, colócalos inmediatamente en las actividades diarias para que se sientan bienvenidos, aprovecha las ideas frescas y el desafío que traerá para la organización una forma nueva de desempeñarse.

Quizá, para algunos líderes, la idea de tener un grupo con las mismas características que él puede resultar amenazante, pero no hay nada que temer cuando el esfuerzo se hace en equipo y los resultados benefician a cada uno de los integrantes con el liderazgo en los empleados.

Además, cuando los colaboradores tienen claro el rol que van a desempeñar y conocen sus responsabilidades, existe la seguridad de que la productividad, innovación y respuesta a los problemas se hacen presentes.

Cómo ser un buen jefe

buen jefe

¿Cómo ser un buen jefe? El salir a la calle y cruzarnos con personas complicadas no representa mayor problema, pero ¿qué sucede cuando este tipo de encuentros son a diario y en el lugar de trabajo? Peor aún, cuando es el jefe directo quien siempre está de mal humor.

El hecho de no estar a gusto en un empleo no sólo perjudica la productividad laboral, sino también el estado de ánimo de todos los colaboradores. Es evidente que nadie quiere trabajar en un lugar conflictivo, pero también es cierto que en este tipo de actividades es imposible elegir a los jefes y compañeros.

He aquí la importancia de contar con líderes capaces de controlar sus estados de ánimo. Los líderes infelices no sólo dejan de inspirar confianza en el equipo de trabajo, sino también pierden de vista los objetivos de la empresa, pierden interés en la gestión de capital humano y lo único que consiguen es que la gente se vaya de la compañía o baje su productividad.

Si bien es cierto que hay que aprender a relacionarse con cualquier tipo de individuos, no hay que olvidar que la mejor manera de cumplir con las obligaciones laborales es bajo un ambiente agradable y satisfactorio. La pregunta es ¿cómo ser un buen jefe?, por ello te presentamos una lista de cualidades que debe tener un líder agradable, feliz y capaz de lograr sus metas:

  1. Ser honesto. Se dice por allí que no existe peor enemigo que uno mismo. El tema de culpar y responsabilizar a alguien más por los errores se vuelve común en los jefes infelices. La clave está en responsabilizarse de las actividades que le corresponden, cumplir con los roles y objetivos establecidos y eliminar cualquier situación de frustración que, de no ser controlada, puede ser un sentimiento que se instaure en la mente y, junto con otras creencias nocivas, pueda detonar en un futuro.

  2. Cambiar de actitud. Este tipo de líderes no tiene ni idea de que algo anda mal y muy pocos trabajadores serán capaces de acercarse a platicar sobre su actitud. Sin embargo, es importante que si no te sientes a gusto con la actitud de tu líder, lo aclares desde un principio; así evitarás situaciones complejas a largo plazo.

  3. Ser perseverante. Poseer esta habilidad es como tener varias puertas abiertas ante los colaboradores. La experiencia y los casos de éxito demuestran que no dar nada por sentado y luchar hasta conseguir el objetivo es una muestra de confianza para todos aquellos que dependen de las decisiones del jefe.

  4. Lograr visibilidad. El discurso puede ser el mejor y los empleados los más motivados, pero si nunca se da la cara, si sólo se conoce la voz, la imagen del líder simplemente no despunta. La gente busca a otras personas para trabajar, para hablar, para preguntar acerca de los nuevos proyectos.

El mismo tema es recíproco: así como un buen líder no tolera a la gente que no demuestra compromiso, los colaboradores tampoco soportan desarrollarse en un ambiente desorganizado, donde el dirigente, además, muestra un mal carácter. Hay que aprender a ser equitativos y demostrar nuestras capacidades de la mejor manera posible.

Los 7 retos de un CEO

retos de un CEO

¿CEO de una empresa? Seguramente uno de tus propósitos en este nuevo año es llevar a tu equipo y a tu compañía al éxito, pero habrá retos.

Es momento de analizar los errores y los aciertos, aprender de ellos y seguir adelante; lo que has vivido durante estos últimos meses te han marcado tanto en lo personal como en lo profesional. Plantéate nuevas metas y delinea los caminos a seguir en los próximos meses.

Te presentamos los 7 retos de un CEO:

  1. Ser innovador. La innovación es una valiosa estrategia para hacer crecer los negocios, pero esto suele representar un reto para los CEOs de las empresas. La renovación y creación de nuevos productos y servicios no sólo ofrecen mayores opciones a los usuarios, sino que aumentan la productividad y competitividad de la compañía. Los expertos aseguran que “es un modelo de negocios que transforma productos, servicios, personales, relaciones”.

  2. Motivar al equipo. Un grupo de colaboradores que traiga la camiseta puesta, que se comprometa con la empresa y se apasione con su trabajo, sólo se consigue si el líder se involucra en las actividades de la compañía, cuida los intereses de los trabajadores, los recompensa por su esfuerzo y les brinda las mejores oportunidades personales y profesionales. El esfuerzo debe ser mutuo y equitativo: si quieres un equipo productivo, otórgales las herramientas que les permita cumplir las metas.

  3. Nuevos clientes. Los usuarios que consumen tus productos o servicios deben ser leales a tu marca. Sin embargo, otro de los muchos retos de un CEO radica en la importancia de atraer nuevos clientes que permitan hacer crecer el negocio y generar mayores ingresos. Recuerda que la empresa que lideras debe tener como estandarte la atención a los clientes. Reconociendo que son ellos quienes hacen que sigas en pie, te dará la oportunidad de brindarles mejores servicios y cubrir sus necesidades.

  4. Líder verde. El tema de la responsabilidad social no es una moda, sino una necesidad. Diferentes sectores han hecho del cuidado del medio ambiente su estandarte. El tema del cambio climático se ha vuelto cada vez más un reto notable de un CEO, por ejemplo, se ha vuelto crucial; si como empresa puedes aportar tu granito de arena, no dudes en hacerlo. además, tanto empleados como clientes prefieren ser parte de una empresa responsable que se involucre en temas sociales y ecológicos.

  5. Poner el ejemplo. No puedes exigir a tus empleados que cumplan un horario de oficina, que lleguen temprano, que realicen sus actividades, si tú no lo haces. Como líder es importante que pongas el ejemplo y demuestres que cumples con lo que exiges. Si aprecias que otros te respeten, esfuérzate por respetarlos también.

  6. Vida personal. Cumplir con las actividades laborales y lograr los objetivos de la empresa es la prioridad para ti y para tus colaboradores, pero esto no quiere decir que tengan que sacrificar su vida personal. Una buena gestión de tiempo es la clave para combinar ambos roles. Lo que menos quieres es tener empleados frustrados y desanimados por no tener momentos de recreación; dales su espacio y enséñales que lo importante es cumplir con las metas, no con 8 horas de oficina que, en muchas ocasiones, no son productivas.

  7. Diversión. Una estructura cuadrada y de liderazgo vertical no es más que un calvario para los trabajadores, los momentos de recreación son importantes; las horas laborales también pueden ser divertidas. Organiza comidas los viernes, actividades extramuros para fortalecer el trabajo en equipo, dinámicas donde las recompensas sean boletos para el cine, teatro, masajes, etcétera; las opciones son infinitas.

Hoy en día posicionarse en el mercado no es sencillo, retener a los colaboradores tampoco, pero nada es imposible, es cuestión de generar estrategias que favorezcan a todos los sectores involucrados en la compañía. Recuerda que en este nuevo año tienes 365 oportunidades para mejorar tu liderazgo, desarrollar el talento en tu empresa y convertir a tu equipo de trabajo en una gran familia.

5 consejos para que tu regreso al trabajo sea todo un éxito

regreso al trabajo exitoso

Por más cuidados que tengas, no estás exento de padecer alguna enfermedad, en cualquier momento puedes ser víctima de un incidente que te obligue a tomar un descanso laboral. Y qué decir de las mujeres, los embarazos también sorprenden.

Al principio podría ser divertido dejar de trabajar, tomarse un descanso no le va mal a nadie, pero conforme pasa el tiempo y se acumulan horas en casa, puedes llegar a la desesperación, la ansiedad y quizá la depresión, por no poder retomar las actividades a las que estabas acostumbrado.

Sin embargo, llega el momento en que te sientes bien en el lugar donde estas, haciendo cualquier otra cosa: cuidando a un nuevo miembro de la familia o tratando de recuperarte física y mentalmente. Y justo después de sentirte mejor, la licencia se termina y vuelves a trabajar.

Lo más complicado de este proceso es reincorporarte a la rutina; no es sencillo volver a levantarte temprano, retomar los proyectos que quedaron pendientes y adaptarte a horarios de comida. Un escenario cargado de estrés que había quedado en pausa por semanas o meses, vuelve a presentarse.

Para aligerar el impacto que lo anterior puede ocasionar en la vida de los profesionales, te presentamos 5 consejos para que tu regreso al trabajo sea todo un éxito:

  1. Prepárate. Unos días antes de volver a la oficina se recomienda que intentes levantarte y acostarte a la misma hora en que lo harías en un día normal de trabajo, esto para que tus horarios se regulen y el cambio no sea tan drástico.

  2. No te satures. Si bien tienes que cumplir con tus actividades y con un horario laboral, procura al principio no hacer horas extras ni exigirte de más, recuerda que vienes de un periodo de inactividad.

  3. Organízate. El punto anterior no significa que no debas hacer nada, lo mejor es organizar tus pendientes y priorizar las tareas para comenzar con aquello que necesita resolución inmediata.

  4. Aprovecha. Quizá tu ánimo no sea el mejor, pero puedes ver este regreso como una nueva oportunidad para crecer profesionalmente, aceptar nuevos retos y demostrar tus habilidades. Que las obligaciones laborales no se conviertan en obstáculos, sino en medios para lograr objetivos.

  5. Disfruta después del trabajo. El trabajo no lo es todo, tu cuerpo y tu mente necesitan momentos de ocio. No olvides retomar esas actividades que quizá disfrutaste durante tu periodo de licencia: continúa leyendo, haciendo ejercicio, saliendo a pasear o escapándote el fin de semana.

Sin duda, volver al trabajo no es sencillo. Si el motivo de tu ausencia fue por embarazo, seguramente tendrás sentimientos de culpa por dejar a tu bebé; si la causa fue médica, quizá físicamente no estés al 100% y esto te impida realizar algunas actividades, lo que podría desanimarte. Que nada de esto te moleste, todo es pasajero e irá desapareciendo a medida que pasen los días; tienes que adaptarte nuevamente a esta forma de vida. El cambio no es fácil, pero encontrarás la motivación que te hará continuar.

¿Hasta dónde seguirías a tu jefe?

seguir al jefe

El mundo laboral no es estático, los cambios en la capacidad y las formas de trabajo están terminando con algunas ideas, como tener un empleo para toda la vida. Los trabajadores nómadas aumentan cada día y ahora, cambiar de puesto y empresa es cada vez más común, aunque no siempre es bien visto por los reclutadores, ya que se maneja como sinónimo de inestabilidad, falta de compromiso o refiere a una persona conflictiva incapaz de adaptarse a nuevos escenarios.

Pero dentro de esta tendencia, hay actitudes que están llamando la atención, y es que los empleados no se están yendo solos (como era costumbre hace algunos años); ahora, pareciera que las relaciones personales están influyendo en los nuevos caminos profesionales. ¿Qué quiere decir esto?, pues que existen colaboradores que desean seguir a aquellas personas con las que han mantenido una estrecha relación, siendo la mayoría de ellos los propios jefes.

No hay nada de malo en que el líder reconozca las habilidades de sus trabajadores, al contrario, es satisfactorio que tras el arduo esfuerzo que éstos realizan en la empresa, se les tome en cuenta para nuevas actividades. El problema, según los expertos, es que la decisión de seguir al jefe no se tome racionalmente, sino interponiendo los sentimientos y emociones.

Tres puntos a considerar

Cuando se presenta una oportunidad de esta envergadura, es necesario destacar tres factores de los que puede depender dejar lo que se tiene para ir en busca de grandes experiencias:

En primer lugar, se debe tomar en cuenta que el cambio no sólo sea por el líder, sino por uno mismo; es importante examinar lo que se tiene ahora y lo que ofrece la nueva compañía. Una averiguación previa de la empresa puede ayudar.

El segundo punto a considerar es conocer las razones por las que el jefe eligió a ese grupo de trabajo en particular, es probable que sin el equipo no se sienta capaz. Lo ideal sería conocer sus planes en la nueva compañía y si existen posibilidades reales de que aquellos que lo sigan vayan a tener crecimiento profesional.

En tercer lugar, si se decide dar el paso y comenzar una nueva aventura en compañía del líder, es conveniente obtener información sobre la nueva manera de trabajar, presentarse ante la nueva empresa y comenzar a forjar lazos que eviten apodos como “el protegido del jefe”, que terminan siendo motivo de celos y desprestigio laboral.

Sentimientos encontrados

Expertos en la gestión de capital humano aseguran que la parte positiva del cambio es precisamente la confianza que tiene el líder al elegir al trabajador y el valor que le da a su trabajo. Dicta el dicho: “más vale malo por conocido que bueno por conocer”, ¿para qué arriesgarse a malas experiencias? Aunque está claro que sólo saliendo de la zona de confort se crece y se aprende.

Al irse a una nueva empresa, sin importar las condiciones en las que se migra, es un nuevo reto profesional, además da claridad al futuro inmediato. Es la oportunidad para fortalecer la marca personal y valorar el talento. Pero cuidado, llegar acompañado puede causar un distanciamiento anticipado con el nuevo equipo de trabajo, dificultando así la integración.

Los pros y los contras existen, pero la decisión es de cada uno de los profesionales. Lo que sí está claro es que acompañarlo es muestra de lealtad, valor que seguramente será recompensado a corto o mediano plazo. Sin embargo, sería preferible seguir un proyecto o una empresa que a una persona; hay que plantear escenarios como qué tanto afectaría al colaborador la decadencia del líder o su éxito profesional y asegurarse, ante todo, de que se le reconozca su desempeño laboral. 

¿Y tú hasta dónde seguirías a tu jefe?

6 tips para tener juntas productivas

juntas productivas, recursos humanos

El tiempo es dinero, dicta la sabiduría popular y en el mundo laboral esto no es diferente. Una de las inversiones que más valor tiene en la compañía es justamente el tiempo, pero paradójicamente es el que más se malgasta. Un ejemplo de esto son las interminables reuniones de trabajo que se hacen para mantenerse al día o transmitir información; la plática inicial, servir café y compartir información innecesaria son algunas de las actividades poco saludables que se realizan en esta práctica.

¿Has tenido la sensación de que a pesar de estar horas y horas en una reunión, no has llegado a nada concreto? Efectivamente, perdiste todo un día de junta en junta y empiezas a trabajar, formalmente, cuando ya todos se han ido a casa. Un día perdido no es la mejor forma de conseguir los objetivos planeados.

Es por esto que te brindamos 6 tips para tener juntas productivas, donde la información valiosa, sea lo primordial:

El objetivo. Lo primero que debes hacer es cuestionarte el motivo de la reunión, ¿Por qué hacerla? ¿Es necesario? Algunas veces la información puede ser comunicada vía mail o por una llamada telefónica.

La agenda. Si es de vital importancia que todos estén reunidos para conocer alguna noticia, elabora una agenda y envíala previamente a todos los interesados. Esto te ayudará a prepararte mejor y obtener grandes resultados. Evitarás la pérdida de tiempo y te enfocarás sólo en los temas esenciales.

La convocatoria. Sólo las personas importantes tienen que estar en esa reunión. No hagas que los demás pierdan su tiempo ni te hagan perder el tuyo; los tomadores de decisiones son los que resolverán los problemas o aportarán valor a lo mencionado. Una junta con externos será eterna y altamente improductiva.

La presentación. Cuanto más específico seas en la presentación, más efectiva será la reunión. Informa sólo lo importante: los objetivos y los problemas a solucionar. Con respeto, pide que los participantes hagan lo mismo, las cosas concretas y claras se entienden mejor. Además, no cambies el tema, si no está en la agenda, no se toca en esa junta.

Las distracciones. Sabemos que todos los participantes tienen pendientes y quizá estén esperando un mail importante o una llamada para cerrar un negocio, pero –en la medida de lo posible– trata de evitar distracciones con el celular, no revises mensajes que no tengan relevancia con lo que están haciendo en ese momento; deja todo de lado hasta que la junta concluya.

La puntualidad. Siempre hay alguien que entra 10 o 15 minutos tarde a la junta, no lo esperes para iniciar. Arranca en el horario establecido en la agenda y no hagas esperar a quienes llegaron antes. Al final haz un resumen para los que no estuvieron presentes en toda la reunión.

Finalmente, documenta lo tratado en la junta de trabajo, ya que la productividad que pueda generarse en esta se verá reflejada únicamente cuando se implemente lo acordado. No olvides que ejecutar y planear bien las actividades puede mejorar el desempeño de la compañía y ahorrarle mucho tiempo y dinero.

  1. 1
  2. 2